Encuentro fraterno con Santos Montoya, el nuevo obispo de la Acción Católica Española

Encuentro fraterno con Santos Montoya, el nuevo obispo de la Acción Católica Española

El pasado viernes tuvimos la alegría de recibir en nuestra sede al nuevo obispo consiliario de la Acción Católica Española (ACE), don Santos Montoya, obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño. Esta visita se enmarca en el relevo de la responsabilidad pastoral que hasta ahora venía desempeñando don Antonio Gómez Cantero, quien, tras manifestar reiteradamente su falta de disponibilidad para acompañar a los movimientos en las condiciones deseables, ha decidido dar un paso al lado. Le agradecemos sinceramente su cercanía y escucha durante estos años, aunque somos conscientes de que su presencia ha sido limitada en los últimos tiempos.

El nuevo obispo de la Acción Católica Española aceptó nuestra invitación con un gesto que valoramos profundamente: propuso venir a conocernos personalmente, compartiendo un espacio de diálogo en nuestra sede. Su actitud fue, desde el primer momento, de cercanía, amabilidad y sencillez. Durante cerca de dos horas, mantuvimos un encuentro cordial que incluyó un desayuno compartido con representantes de la Juventud Estudiante Católica (JEC) y de la Juventud Obrera Cristiana (JOC), como solemos hacer habitualmente —la Acción Católica General (ACG) no pudo estar presente en esta ocasión por encontrarse fuera—. También ellos pudieron darle la bienvenida y compartir sus impresiones.

Un diálogo abierto y agradecido

A lo largo del diálogo, Santos Montoya mostró un sincero interés por conocer a fondo nuestra realidad: nos preguntó cómo nos organizamos en las diócesis, cómo vivimos la formación, el compromiso, las responsabilidades, cómo llevamos el Evangelio al mundo del trabajo y cómo nos integramos en las parroquias y en la Iglesia diocesana. Nos escuchó con atención y, al final, nos expresó su gratitud, en nombre de la Iglesia, por nuestra labor comprometida.

Montoya es también consiliario de Manos Unidas y mantiene, por su vinculación con esta organización, una relación cercana con la ACG, a la que conoce bien. Por eso, al abordar la situación actual de la Acción Católica Española, nos pidió hablar con claridad y sinceridad. Nos invitó a compartir nuestras percepciones, más allá de la información que ya le había transmitido Gómez Cantero. Así lo hicimos, subrayando las diferencias existentes entre los diversos movimientos especializados, pero también la voluntad de colaborar, apoyarnos y trabajar juntos. Sentimos que, desde nuestras distintas ramas, compartimos con claridad las cuatro notas que nos definen como Acción Católica.

No obstante, reconocimos las dificultades que experimentamos para avanzar en este camino común. Nuestro deseo es avanzar en un diálogo fraterno que nos ayude a construir lo comunitario desde el respecto y la aportación de los otros, a conocernos mejor para que ese trabajar juntos nos haga valorar en la práctica la importancia de las diferencias y a caminar, aunque sea más despacio, pero juntos y juntas. Desde la HOAC entendemos que la federación y sus estatutos nos dan identidad, nos ayudan a crecer en comunión y nos convocan a la corresponsabilidad. Asumimos que esta estructura es la mejor manera de encarnar las cuatro notas fundacionales de la Acción Católica Española y un camino natural para vivir la sinodalidad.

FOTO | Jorge Hernández (i), consiliario de la HOAC, el obispo Santos Montoya y Maru Megina, presidenta de la HOAC.

Acción Católica: “Iglesia de frontera, Iglesia en las periferias”

Somos conscientes de que, en la Iglesia, las diferencias deben abordarse desde el diálogo, poniéndose en el lugar del otro. Por eso, si queremos avanzar hacia soluciones duraderas y compartidas, será necesario que ambas partes estemos dispuestas a ceder. Pero también afirmamos con firmeza que hay algo irrenunciable: la Iglesia necesita una Acción Católica profundamente inserta en los ambientes, que confronte la fe con la vida real, y que evangelice desde la encarnación de sus militantes en las realidades del mundo. Una Acción Católica que forme a sus miembros para esa misión. No se puede renunciar a ello.

No pretendemos ser mejores cristianos que otros; reconocemos la riqueza y pluralidad de movimientos, carismas y ministerios en la Iglesia. Pero a la hora de anunciar de manera creíble que Jesús tiene un proyecto de vida para cada persona, creemos que la Acción Católica es una herramienta valiosa que la Iglesia debe saber aprovechar, especialmente para llegar a espacios donde de otro modo no puede hacerlo. La Acción Católica Española somos Iglesia de frontera, Iglesia en las periferias.

Comunión y fraternidad, claves para caminar juntos

El consiliario de la HOAC, Jorge Hernández, insistió en que la comunión ha de ser el motor que impulse nuestra tarea de ser Iglesia encarnada en un mundo marcado por la injusticia y la polarización. Ojalá este primer encuentro nos ayude a profundizar en esa tarea, a valorar más la fraternidad a la que nos llama el papa Francisco y a seguir construyendo una Acción Católica fiel al Evangelio y comprometida con la transformación de la realidad.