Nueva reunión para reducir la jornada, a la espera de que la patronal se pronuncie

La negociación de la reducción de la jornada laboral entra en su recta final. Al menos, es la intención del Ministerio de Trabajo y Economía Social y de los sindicatos que esperan que la patronal decida su posición para saber el camino a seguir.
Los agentes sociales han sido convocados por el Gobierno a las 16:00 horas, después de cinco meses de negociación sobre la propuesta del Ministerio de Trabajo de reducir este año la jornada semanal a 38,5 y a 37,5 hora en 2025, tal y como figura en el acuerdo de investidura y ha sido aprobado por el Congreso de los Diputados.
Por el momento, solo el Ministerio de Trabajo y las organizaciones sindicales parecen haber acercado postura. No así la patronal que no termina de presentar una propuesta alternativa o poner condiciones, más allá del aumento de las horas extras legales, lo que los sindicatos interpretan como una estrategia dilatoria.
“El Gobierno sí avanzará en la cuestión, aunque la patronal no quiera”, explicó la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo. Yolanda Díaz, durante una interpelación en el Congreso esta semana, si bien precisó que el Ejecutivo “no se levantaría de la mesa, hasta conseguir, si la patronal así lo estima, el acuerdo”.
Las organizaciones de trabajadores, no obstante, han mostrado su disposición a escuchar las demandas de la patronal, si es que termina por llevarlas a la mesa, para incluirles en un acuerdo cuya aplicación será más ágil si el empresariado lo avala.
Pero el empresariado no parece dispuesto a sumarse a la reducción de jornada, sin más argumento que el posible aumento de costes laborales y la existencia ya de muchas empresas y sectores del país con jornadas por debajo de las 40 horas pactadas por convenio.
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha llegado incluso a acusar al ministerio tener ya cerrado el resultado de la negociación, que califica de “mónólogo”. Incluso asegura que el Gobierno no atiende ninguna de las propuestas de CEOE y CEPYME. Garamendi, de hecho, ha llegado a pedir “que hagan lo que tengan que hacer”, sobre la reducción del tiempo de trabajo máximo legal.
El presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, ha sido igualmente crítico con esta negociación, de la que ha dicho que es un “un teatro”. Un informe de su gabinete de estudios afirma que “una reducción no negociada del tiempo de trabajo manteniendo los salarios conllevaría un coste directo de 11.800 millones de euros, debido a las horas que se dejarían de trabajar. A este coste directo hay que añadir los indirectos en términos de afectación a la producción, nuevas contrataciones y pago de horas extra, entre otros, pero también puede derivar en el cierre de pequeñas empresas que se encuentran en una situación ya vulnerable”.
Reducción horaria por convenio o por Estatuto de los Trabajadores
La patronal de las pequeñas y medianas empresas apunta que “la negociación colectiva ha demostrado su buen funcionamiento al haber sido la herramienta que ha logrado una reducción paulatina de la jornada laboral en los sectores, empresas y territorios en que su productividad ha permitido materializarla”.
Sin embargo, los sindicatos argumentan que no todos los empleados y empleadas están protegidos por la negociación colectiva. De ahí, la necesidad de aplicar la reducción horaria a través del Estatuto de los Trabajadores. Sobre la disminución de jornada relacionadas con las ganancias de productividad, explican que no siempre se cumple, puesto que la reducción de jornada depende en gran parte de la fuerza o debilidad de la representación de los trabajadores.
Ante la negativa de la patronal a discutir cómo aplicar una reducción del tiempo de trabajo que parece que no les atrae, el Gobierno y los sindicatos pueden optar por llegar un acuerdo bipartito para modificar el tiempo de trabajo máximo fijado en el Estatuto de los Trabajadores.
El único aspecto de interés para la patronal en esta materia es la posibilidad de ampliar el límite máximo de las horas extras permitidas. Esta propuesta fue rechazada ya por las organizaciones de trabajadores durante la negociación en paralelo con las organizaciones sindicales y luego negada también por el Ministerio. La patronal aspiraba a compensar la reducción del tiempo de trabajo a través del incremento de las horas extra permitidas, que están fijadas en la actualidad en un máximo de 80 horas.
Registro horario y sanciones
El lunes pasado el ministerio puso encima de la mesa el borrador con su propuesta, en la que aparece la mejora del registro horario que de aprobarse tendrá que ser digital y accesible, de modo automático, para cada trabajador, los representantes sindicales y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, que deberá tener la posibilidad de consultarlas de forma remota. El Ministerio de Trabajo quiere sancionar el incumplimiento horario de las empresas con hasta 10.000 euros por trabajador.
La nueva regulación horaria implicará, de llegar a buen puerto, que los contratos a tiempo parcial con una prestación de trabajo de duración igual o superior a 38,5 horas semanales en 2024 o 37,5 horas en 2025 se convertirán en contratos de trabajo a tiempo completo.
Las personas trabajadoras a tiempo parcial o con jornada reducida tendrán derecho a seguir realizando el mismo número de horas de trabajo que antes de la entrada en vigor de la norma que regula la reducción de jornada y verán incrementando proporcionalmente su salario.
El resultado de la negociación deberá elevarse primero al Consejo de Ministros y después al Congreso de los Diputados. La iniciativa que Sumar presentó en febrero logró el voto a favor de los partidos del Gobierno y de casi todos sus socios, incluidos los nacionalistas vascos de derechas del PNV. Vox votó en contra, mientras que PP y Junts se abstuvieron.
El diputado Josep María Cervera de Junts ya dijo en febrero que no votarían a favor “sin tan siquiera haber hablado con nosotros”. La derecha catalana, siempre bien relacionada con la patronal, al menos, nacionalista, no solo pidió que contaran con ellos, sino “también tienen que contar con los protagonistas en los sectores afectados por esta iniciativa, con tiempo y desde el primer momento”.

Redactor jefe de Noticias Obreras