“La lucha por la justicia social significa priorizar a la persona a pesar de la distancia”

“La lucha por la justicia social significa priorizar a la persona a pesar de la distancia”
En una entrevista publicada en Religión Digital con motivo de su XIV asamblea general, la presidenta de la HOAC, Maru Megina, reafirma el compromiso de este movimiento de Acción Católica especializada por denunciar las injusticias que sufre el mundo del trabajo y anunciar propuestas que ayudan a humanizar la sociedad.

La militancia de la HOAC ya está en La Lastrilla (Segovia) para participar en este encuentro de reflexión, celebración y diálogo, que no pudo convocarse hace dos años por la pandemia de la Covid-19, con la intención seguir escribiendo esta larga historia de ya 77 años, que ha permito alumbrar “muchos y muchas ‘santas de la puerta de al lado’ que lo han sido en su empeño de devolver a Jesucristo a los trabajadores y empobrecidos”.

La jienense Maru Megina, presidenta de este movimiento de trabajadoras y trabajadores cristianos, ha concedido una entrevista al periodista José Manuel Vidal, en la que repasa los ocho años transcurridos desde la asamblea anterior, la situación actual de la Iglesia, así como las principales preocupaciones de las personas y familias trabajadoras.

Megina ha recordado que, como organización, la HOAC, a través de sus militantes, se hace presente en la sociedad a través de “la denuncia de situaciones de injusticia que sufre el mundo del trabajo” y el anuncio de “propuestas que nos ayuden a vivir de otra manera, a humanizar la sociedad”. Además, ha destacado su implicación en la Pastoral del Trabajo y su papel, junto a diferentes realidades eclesiales, en la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD).

Al encuentro

La presidenta de la HOAC ha detallado, en la conversación, el papel clave que la formación desempeña dentro de esta organización, orientada a que “sus militantes se planteen un proyecto evangelizador que les lleva a poner en diálogo su fe con la propia vida”. Un estilo propio que con las debidas adaptaciones y actualizaciones, se ha mantenido en sus años de historia que, como recordó el papa Francisco, al cumplirse el 75 aniversario de su fundación, no tiene otro empeño que “llevar a los hombres y mujeres del mundo obrero, del mundo del trabajo, al encuentro con Cristo Resucitado”.

Precisamente, Megina ha subrayado que “esta misma pasión es la que nos sigue manteniendo”, al tiempo que ha agradecido el “reconocimiento que humildemente recibimos de la Iglesia universal y española; del mundo del trabajo y de sus organizaciones”.

Ahora que la HOAC afronta el reto de “tender puentes y derribar muros, como dice el lema de su asamblea general”, para impulsar la fraternidad universal que defiende Francisco y contiene como propuesta de felicidad universal para toda la humanidad el Evangelio, Magina ha puntualizado que “para construir una sociedad más humana, para hacer realidad la fraternidad necesitamos el diálogo que construya puentes y derribe muros”. Lo que implica “mirar al otro como, hermano y hermana, hijo e hija de Dios y reconocer que la lucha por la justicia social pasa por poner en el centro a la persona a pesar de la distancia que nos separe de ella”.

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Contra la desigualdad y deshumanización

Será en el marco de esta asamblea, punto y seguido de un proceso que ha implicado a todos los equipos de militantes de las diócesis, donde se decida cómo priorizar aquellas “iniciativas que fomenten el diálogo, las relaciones y la vinculación a otras personas”; reforzar la atención preferente al mundo obrero empobrecido”, y cómo facilitar “el tender puentes en una sociedad cada vez más desigual y trabajar para derribar los muros del egoísmo y el individualismo que nos deshumanizan”.

Así, Megina ha resaltado que “la mirada creyente” en la actualidad supone un llamada a “luchar contra la pobreza, la desigualdad y la deshumanización”, apostando “por políticas que defiendan que haya trabajo para todos y todas, que este sea decente, con condiciones laborales dignas; que haya políticas que protejan especialmente a los más débiles: migrantes, mujeres y jóvenes para asegurar que puedan desarrollar su proyecto de vida”

Sin descuidar la defensa de “políticas que protejan y desarrollen servicios públicos y que emprendan otra fiscalidad que garantice un mejor reparto de la riqueza del trabajo, políticas que reconozcan los derechos de las personas, sobre todo de las más empobrecidas por encima de otros intereses, servicios públicos de calidad”.

La presidenta de la HOAC, igualmente, ha agradecido el magisterio del papa Francisco quien “nos ha enseñado caminos que nos llenan de esperanza, nos ha reafirmado a muchos cristianos y cristianas en nuestra tarea y nos ha ayudado a amar a la Iglesia más y mejor, si cabe”, además de insistir en “los últimos como el lugar preferente donde encontrar a Jesús”.

“Ahora nos toca a nosotros, los cristianos y cristianas responder con nuestro testimonio a estas expectativas que él ha propiciado”, ha admitido Megina, quien confía en que los y las 700 militantes que este puente de agosto se reúnen en Segovia sabrán poner de su parte.