La nueva facturación eléctrica perjudica a los colectivos más vulnerables

UGT denuncia que el modelo beneficia “los bolsillos de las eléctricas” y supone un “desconcierto general” para la ciudadanía.
El sindicato considera que la nueva forma de cálculo de la factura eléctrica aprobada por el Gobierno afectará negativamente a los tengan “más dificultades para estar informados de los cambios”, tengan “viviendas menos eficientes” y los que no dispongan de aparatos eléctricos con menor consumo, “porque son más caros y su nivel adquisitivo no se lo permite”.
“Este cambio en la factura –señala la nota– está hecho únicamente para el beneficio de las compañías eléctricas, ya que establece tres tipos de tarifa (la más cara contiene las horas centrales del día) y la parte variable de la factura (la que depende de las horas de consumo de cada persona) supone el 75% del total de la facturación, afectando a las familias más vulnerables” a quienes hay que ofrecerles una protección especial.
Un nuevo modelo poco entendible y complejo
Estos cambios en el modelo de facturación eléctrica afectará a todos los usuarios, aunque los acogidos al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) –los que están en el mercado regulado, y que suponen en torno a al 40% de los usuarios– verán implementados los cambios de forma inmediata. El 60% restante, que permanece en el mercado libre –unos 16 millones de usuarios– seguirá rigiéndose con los precios contratados con las eléctricas en sus packs. Esto, a juicio de UGT hará que las eléctricas que compiten en el mercado libre externalicen los riesgos que va a tener el cambio tarifario y, por lo tanto, suban los precios.
El nuevo modelo no hace más que añadir complejidad a la factura, con el fin de que el consumidor no entienda el modelo energético actual y las compañías eléctricas facturen más. Cuando la mayoría de los ciudadanos todavía no han conseguido comprender la actual factura, se introducen cambios que conllevan nuevos requisitos y especificaciones.
Esta tarificación perjudicará, según indican desde el sindicato, las prácticas desarrolladas en el confinamiento, como es el teletrabajo, que se realiza durante las horas centrales del día y cuyo alto coste debe ser asumido por la empresa; o la educación a distancia, aumentando su consumo en las horas más caras. Y los efectos serán muy diferentes según la tipología de cada hogar, la distribución de consumos, el conocimiento de las nuevas modificaciones y el esfuerzo que se haga para modificar los hábitos de consumo.
