Un estudio audiovisual en un sótano parroquial para abrir conversación en el barrio

Un estudio audiovisual en un sótano parroquial para abrir conversación en el barrio
En un sótano parroquial de Santa Cruz de Canido empieza a tomar forma un pequeño estudio audiovisual con pódcast y vídeo con el que generar diálogo desde el barrio

En los locales parroquiales de Santa Cruz de Canido, en la diócesis de Mondoñedo-Ferrol, hay un espacio que empieza a tomar forma. No es grande, ni pretende serlo. Pero tiene algo que no siempre se encuentra: intención y compromiso.

Una mesa de madera, dos sillas, micrófonos y paredes cubiertas con paneles acústicos colocados con cuidado. La luz, suave, acompaña. Todo está dispuesto para que ocurra algo sencillo: sentarse a hablar.

Ese primer espacio, ya casi terminado, es el corazón de un estudio de pódcast de un proyecto audiovisual impulsado por la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) diocesana junto a la parroquia. Un lugar pensado para generar contenidos desde el barrio, con una mirada social, abierta y compartida.

“Aún le queda un poquito, pero con un presupuesto muy pequeño, fruto de la comunión de bienes, podremos hacer comunicación y extensión aquí en el barrio”, explica Guillermo Leira, uno de los impulsores de este proyecto “hecho con amor”.

El objetivo es abrir un lugar donde la palabra tenga sentido. Donde la Doctrina Social de la Iglesia dialogue con la realidad concreta de las personas, que no es poco.

La propuesta nace con la idea de hablar desde la vida cotidiana, desde lo que ocurre en el barrio, desde las relaciones que ya existen. Por eso, el proyecto quiere contar con jóvenes, con vecinos y vecinas, para generar diálogo y conversación. Crear un espacio donde lo social, lo comunitario y lo eclesial se encuentren.

Un proyecto que apuesta por la cercanía. Por formatos breves, directos, sin filtros… Por una comunicación que busca conectar para caminar juntos y juntas.

Entre lo que ya es y lo que está por venir

Pared con pared, otro espacio espera. Todavía sin terminar, con paredes recién pintadas y una mesa preparada pero sin uso, muestra que el proyecto está en construcción.

Ese segundo set está pensado para otros formatos, más cercanos a un noticiario o a intervenciones breves en vídeo. De momento es solo un esqueleto, pero ya anticipa la voluntad de ampliar lenguajes y contenidos. Es el lugar donde aún no ha pasado nada, pero donde todo puede empezar.

Nada de esto responde a una gran inversión. Al contrario. El proyecto se ha levantado con recursos mínimos, gracias al trabajo compartido y a pequeñas aportaciones.

También puedes leer —  ¿Vivimos en una sociedad más insegura o solo lo parece? Las estadísticas se alejan de lo que percibimos

La “comunión de bienes” se concreta aquí en decisiones sencillas: comprar solo lo necesario, reutilizar lo disponible, implicarse personalmente en cada detalle.

Ese modo de hacer define también el ritmo. No hay prisa por alcanzar un resultado óptimo. Se asume que los comienzos serán modestos. “Al principio saldrá un churro”, reconoce Leira con naturalidad, sabiendo que lo importante es empezar.

Generar palabra desde abajo

La previsión es comenzar en las próximas semanas, quizá coincidiendo con las fiestas del barrio. Pero el calendario no es lo decisivo.

El proyecto ya ha empezado… en las conversaciones, en la implicación de quienes se han ido sumando, en la fuerza de una idea compartida: que también desde un sótano, con pocos medios, se puede generar comunicación con sentido.

Este pequeño estudio propone recuperar el valor de la palabra, del encuentro y de la escucha. Y hacerlo desde donde casi siempre empieza todo: desde abajo, desde el barrio, desde la vida cotidiana, fortaleciendo la comunidad y abriendo horizontes de esperanza.

Apoya y cuida Noticias Obreras
Tu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común