León XIV: “El bienestar social es un derecho humano” y alerta de la nueva precariedad laboral

León XIV: “El bienestar social es un derecho humano” y alerta de la nueva precariedad laboral
FOTO | Vatican Media
El papa León XIV defiende el papel del Estado social como garantía de dignidad y bien común, advierte de que la desigualdad “no es inevitable” y reclama una distribución más justa de la riqueza ante un mundo del trabajo cada vez más inestable y fragmentado

El pontífice ha realizado una firme defensa del Estado social como pilar de justicia y cohesión en su discurso ante los directivos y trabajadores del Instituto Nacional de la Previsión Social (INPS), donde ha abordado con amplitud los desafíos actuales del mundo del trabajo, la creciente desigualdad y el papel de los sistemas de protección social.

Durante su intervención de este viernes en la Sala Clementina, León XIV ha subrayado la responsabilidad institucional de organismos como el INPS, llamados a “hacerse cargo de las necesidades de muchas personas vulnerables” mediante mecanismos de distribución equitativa de la riqueza. Una tarea que, ha señalado, no solo tiene una dimensión técnica, sino profundamente ética: orientar las decisiones “hacia el bien común”.

La desigualdad no es inevitable

León XIV ha trazado un diagnóstico claro del contexto global: abundancia de riqueza y aumento simultáneo de la pobreza. “Muchos cientos de millones de personas (…) carecen de alimentos, vivienda, asistencia médica, escuelas, electricidad, agua potable y servicios sanitarios indispensables”, ha recordado, frente a “riquezas desproporcionadas que permanecen en manos de unos pocos”.

Ante este escenario, ha lanzado una afirmación:“Noticias No existe un determinismo que nos condene a la desigualdad”. Con ello, ha rechazado cualquier lectura fatalista de las dinámicas económicas actuales y ha situado el problema en el terreno de la responsabilidad política y moral: “En la base de las disparidades no hay una falta de recursos, sino (…) la necesidad de una distribución más equitativa”.

La seguridad social como derecho humano

El Papa ha enmarcado su reflexión en la tradición de la Doctrina Social de la Iglesia, recordando que la atención a las necesidades concretas de las personas ha sido siempre una prioridad eclesial, tanto en el ámbito laboral como en la atención a los más vulnerables y humildes.

En este sentido, ha recuperado la enseñanza de León XIII sobre la necesidad de garantizar protección frente a situaciones como la enfermedad, la vejez o el desempleo, así como la legitimidad de la intervención pública cuando las familias no pueden afrontar por sí solas situaciones de extrema dificultad.

El recorrido magisterial ha continuado con Juan XXIII, quien elevó el derecho a la seguridad social a la categoría de derecho humano en Pacem in terris, incluyendo la protección ante el paro o cualquier circunstancia que prive de los medios de subsistencia.

Esta línea se prolonga, según ha explicado, en las aportaciones de Pablo VI, Juan Pablo II -quien advirtió de los riesgos del asistencialismo-, Benedicto XVI y, de forma especial, en Francisco, donde el Estado del bienestar es presentado como un “derecho universal”.

Un sistema basado en solidaridad y fraternidad

A partir de esta tradición del magisterio social de la Iglesia, León XIV ha propuesto un modelo de “seguridad solidaria” sustentado en tres principios: subsidiariedad, responsabilidad social y fraternidad humana.

El objetivo de este sistema no es únicamente garantizar prestaciones, sino hacer posible “una vida digna a través del trabajo”, subrayando así el vínculo entre protección social y dignidad laboral.

En esta línea, ha citado el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia para recordar que la solidaridad implica una “deuda” con la sociedad, que se salda mediante la participación activa en la vida social para asegurar que “el camino de los hombres no se interrumpa” para las generaciones presentes y futuras.

También puedes leer —  León XIV: “¡Quienes tienen el poder de desatar guerras, elijan la paz!”

El papel de la seguridad social: proteger

El Papa ha reconocido el papel central del INPS en Italia, destacando su función en la protección de los más débiles y en la promoción de políticas de desarrollo social. Ha valorado especialmente su capacidad para combinar la atención a situaciones de vulnerabilidad con la inversión en los jóvenes.

Sin embargo, ha advertido de que, incluso en contextos de necesaria sostenibilidad financiera, los sistemas de seguridad social deben preservar su esencia: “salvaguardar su tejido solidario y su equidad”.

Además, ha señalado que estos sistemas no pueden limitarse a responder a emergencias, sino que deben acompañar al trabajador “a lo largo de su trayectoria profesional”, anticipando riesgos y generando condiciones de desarrollo.

Transformaciones del trabajo y nuevas precariedades

León XIV también ha analizado los cambios en el mundo del trabajo, identificando factores como la financiarización de la economía, la externalización  y el impacto del desarrollo tecnológico. En particular, ha subrayado el papel de la inteligencia artificial, cuyas consecuencias, ha advertido, aún son “en parte inexploradas”.

El resultado de estos procesos es una transformación profunda del empleo: “Las trayectorias laborales (…) se caracterizan ahora por una mayor precariedad y variabilidad”, con el crecimiento de formas de trabajo temporal, parcial, por demanda o autónomo.

Esta nueva realidad, ha señalado, exige respuestas renovadas por parte del Estado, de las personas y de las instituciones de seguridad social, que deben adaptarse a estas nuevas condiciones sin perder su orientación al bien común.

Finalmente, el Papa ha recuperado unas palabras de Francisco dirigidas al mismo instituto en 2015: “No olviden al hombre: éste es el imperativo”. Una llamada que sintetiza el sentido último de su mensaje: la centralidad de la persona frente a cualquier lógica burocrática, tecnológica o económica.

El Pontífice ha animado a todos los presentes en la sala a “amar y servir” a las personas “con conciencia, responsabilidad y disponibilidad”, trabajando no solo por quienes tienen empleo, sino también por quienes “desearían hacerlo y no pueden”, garantizando que “a nadie le falte la dignidad y la libertad de vivir una vida auténticamente humana”, ha concluido citando, de nuevo, a Francisco.

Apoya y cuida Noticias Obreras
Tu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común