El Papa responde a Trump: “El Evangelio es claro”; “la Iglesia tiene la obligación moral de ir contra la guerra”

El Papa responde a Trump: “El Evangelio es claro”; “la Iglesia tiene la obligación moral de ir contra la guerra”
El papa León ha respondido a las acusaciones sin precedentes que el presidente estadounidense Donald Trump le había lanzado. “No creo que el mensaje del Evangelio deba ser tergiversado como algunos están haciendo”, ha dicho Robert Prevost.

En la comparecencia ante los representantes de los medios de comunicación que le acompañan en su tercer viaje apostólico internacional, el Papa ha explicado que su propósito durante esta visita, como en el ejercicio de su ministerio, no es otro que llevar “el mensaje de la Iglesia, el mensaje del Evangelio: bienaventurados los constructores de paz”.

Los periodistas que acompañan a León XIV en su visita a África le habían pedido, como era lógico, su opinión sobre las duras expresiones del líder estadounidense. “No le tengo miedo a la administración Trump”, ha reconocido Prevost.

El santo padre se ha visto en la necesidad de aclarar: “No considero mi papel como el de un político, no soy un político, no quiero entrar en un debate con él”.

Eso sí, ha matizado: “No vemos la política exterior con la misma perspectiva”. Por eso, ha insistido, “sigo alzando la voz con firmeza contra la guerra y promoviendo el diálogo y el multilateralismo entre Estados”.

Por si hacía falta alguna justificación, ha detallado:”Demasiada gente está sufriendo hoy. Demasiadas personas inocentes siguen siendo asesinadas. Así que creo que alguien tiene que levantarse para decir que hay otra forma posible”.

Desde su designación como Papa, León XIV –no en vano, inició su pontificado pidiendo “una paz desarmada y desarmante”–, no ha dejado de insistir en la solución pacífica de los conflictos, el respeto escrupuloso al derecho internacional y humanitario y el máximo cuidado por las personas atrapadas entre el fuego cruzado.

Hoy mismo, ha vuelto a especificar que “el Evangelio es claro” y “la Iglesia tiene la obligación moral de ir contra la guerra”.

Su mensaje como obispo de Roma ha sido constante, “siempre el mismo: la paz. Lo digo para todos los líderes del mundo, no solo para él: intentemos acabar con las guerras y promover la paz y la reconciliación”.

Por supuesto, León XIV ha criticado la escalada bélica en Oriente Medio, como también la guerra en Ucrania y en tantas otras partes del mundo. Sin ir más lejos, el pasado sábado, en la vigilia de oración por la paz convocada en el Vaticano, había llamado a levantar “una presa a ese delirio de omnipotencia que, a nuestro alrededor, se vuelve cada vez más impredecible y agresivo”.

Sin referencia explícita hacia ningún mandatario ni personalidad en particular, había denunciado que “aquellos que han dado la espalda al Dios vivo están esclavizados hasta la muerte, para hacerse a sí mismos y a su poder el ídolo mudo, ciego y sordo, a quienes sacrifican todo valor y exigen que todo el mundo se arrodille”.

Una ataque insólito hacia el Papa

Trump había proferido una de sus ya habituales bravatas discursivas, en la red social de su propiedad, contra el Santo Padre, al que ha llegado a calificar de “débil frente al crimen” y “terrible en política exterior”, lo mismo que suele decir de quienes se oponen a sus decisiones y le critican por saltarse la legislación internacional e incluso la opinión de las instituciones de su país.

También puedes leer —  La guerra con Irán ha eclipsado nuevas violaciones de derechos humanos contra el pueblo palestino

Sin ningún respeto por el papel del obispo de Roma, el multimillonario elegido por segunda vez presidente de Estados Unidos ha tratado incluso de cuestionar la elección de Prevost como Papa, atribuyéndose personalmente el mérito.

“Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano”, ha soltado Trump, ignorando así el Cónclave y  el procedimiento por el que resultó elegido.

Además, se ha arrogado la capacidad de dar órdenes al líder de la Iglesia católica, al que ha llamado a “ponerse las pilas”, “usar el sentido común” y centrarse en ser “un gran Papa, no un político”.

El magnate enriquecido gracias a la especulación inmobiliaria y convertido en líder de un movimiento político que añora “hacer grande América de nuevo” ha abierto un enfrentamiento personal y directo con el Papa, del que comentó, después de soltar su envestida en el ecosistema digital: “No creo que esté haciendo un muy buen trabajo. No soy admirador del papa León”.

Posteriormente, el presidente estadounidense difundió una imagen de inteligencia artificial en la que aparece, sin el menor decoro, ni mucho menos sentido del ridículo, revestido de Jesucristo curando un enfermo.

La agenda de paz de León XIV

El viaje a África que ha comenzado por la tierra de San Agustín, ha recordado el Papa, “ofrece un puente muy importante en el diálogo interreligioso”, por lo que ha confesado que es “una bendición también para mí personalmente, así como para la Iglesia y para el mundo. Porque debemos buscar siempre puentes para construir la paz y la reconciliación”.

León XIV ha señalado que la vista “representa realmente una oportunidad muy importante para continuar con la misma voz, con el mismo mensaje, de que queremos promover la paz y la reconciliación, así como el respeto y la consideración hacia todos los pueblos”.