El Gobierno de España cubre de opacidad el embargo de armas a Israel

El Gobierno de España cubre de opacidad el embargo de armas a Israel
Han pasado seis meses desde la entrada en vigor del Real Decreto‑ley 10/2025, aprobado el 23 de septiembre para adoptar medidas urgentes contra el genocidio en Gaza y reforzar el apoyo a la población palestina. Sin embargo, el Gobierno ha aportado muy poca información pública sobre su aplicación real.

Los datos analizados por el Centro Dèlas de Estudios por la Paz, muestran excepciones autorizadas, opacidad en decisiones clave y la continuidad de contratos de gran volumen económico con la industria militar israelí.

El primer precedente llegó en diciembre de 2025, cuando el Consejo de Ministros aprobó la primera excepción a la prohibición de realizar transferencias de material de defensa y productos de doble uso con destino u origen israelí.

La autorización permite integrar componentes fabricados en Israel en programas estratégicos de la industria española y europea: el avión de transporte A400M, el avión cisterna A330MRTT, el avión de vigilancia y patrulla marítima C295 y el dron táctico SIRTAP. Esta cláusula de excepción, prevista en la norma, abre una puerta que cuestiona el alcance restrictivo de la medida.

La única información detallada ofrecida en sede parlamentaria llegó el 4 de marzo de 2026, cuando la Secretaría de Estado de Comercio compareció ante la Comisión de Defensa del Congreso.

Según informó, se habían denegado 151 licencias de exportación e importación y estaban en marcha los procedimientos para revocar otras 21. No obstante, no precisó si estas denegaciones afectaban a material de defensa, productos o tecnologías de doble uso, o material policial y de seguridad. Esta falta de desglose impide evaluar la eficacia real del decreto‑ley.

La opacidad también rodea al llamado Plan de desconexión de la tecnología militar israelí, del que el Ministerio de Defensa habla habitualmente, pero cuyo contenido no se ha hecho público.

Tampoco se han especificado los efectos concretos que este plan habría tenido en los Programas Especiales de Modernización (PEM) de las Fuerzas Armadas. Solo dos programas han sido señalados como afectados: la adquisición de los misiles Spike LR2 y el sistema lanzacohetes de alta movilidad (SILAM).

El resto permanece sin información detallada, incluida la reciente entrega de 30 unidades del vehículo blindado Dragón VCR 8×8, sobre el cual Defensa no ha aclarado si incorpora tecnología israelí.

Contratos vigentes

En paralelo, el Ministerio de Defensa no ha anulado ninguno de los contratos adjudicados a empresas israelíes desde el 7 de octubre de 2023. La publicación en la Plataforma de Contratación del Sector Público de anulaciones de anuncios de adjudicación y formalización tiene un carácter puramente administrativo y no implica la suspensión real de los contratos, lo que ha generado críticas por la posible confusión creada en la opinión pública.

De los contratos vigentes desde esa fecha, veintiséis han sido ya ejecutados y pagados. Tres permanecen activos y suponen un compromiso económico de gran alcance: los misiles contra carro Spike LR2 (287 millones de euros), el sistema lanzacohetes SILAM (697 millones) y el Acuerdo Marco POD Designador para sistemas de combate aéreo (207 millones).

En total, suman casi 1.192 millones de euros. Aunque se han presentado alternativas para sustituir los programas Spike y SILAM, apenas se ha facilitado información sobre la opción para este último.

En el caso del Spike LR2, la alternativa propuesta mantiene una patente israelí, prolongando así la dependencia tecnológica de un Estado acusado de graves violaciones de derechos humanos sobre la población palestina.

Todo ello pone de manifiesto, según los análisis especializados, la necesidad de aprobar un embargo integral que impida cualquier tipo de relación armamentística entre España e Israel. Mantener estos vínculos implica seguir colaborando con la industria militar de un Estado señalado por prácticas genocidas y por sostener un régimen de apartheid.

Un embargo efectivo debería incluir también las transferencias intracomunitarias de material de defensa y tecnologías de doble uso de patente israelí, así como prohibiciones de contratar con empresas israelíes del sector, sus filiales en España o uniones temporales de empresas en las que participen.

No obstante, no parece que el Gobierno tenga voluntad política para avanzar en esa dirección. Cuando el Congreso convalidó el Real Decreto‑ley 10/2025, acordó tramitarlo como proyecto de ley para introducir mejoras y debatir nuevas medidas. Pero el proyecto, registrado el 27 de octubre de 2025, sigue atascado en el período de enmiendas y no ha comenzado aún su discusión.

La falta de avances legislativos y la continuidad de prácticas opacas alimentan las dudas sobre el compromiso real del Ejecutivo con la ruptura de las relaciones armamentísticas con Israel.

Apoya y cuida Noticias Obreras
Tu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común