Trabajo acusa a Garamendi de alinearse con “Milei, Trump y Vox” tras el plantón de la patronal al diálogo social sobre democracia en las empresas

El secretario de Estado de Trabajo y Economía Social, Joaquín Pérez Rey, ha acusado al presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, de situarse “más cerca de Milei, Trump y Vox que de los intereses de las empresas a las que representa”, tras la ausencia de la patronal en la primera reunión de la mesa de diálogo social convocada para abordar la participación de las personas trabajadoras en las empresas.
La reunión, celebrada este jueves por la tarde en el Ministerio de Trabajo, tenía como objetivo iniciar los trabajos para desarrollar el artículo 129 de la Constitución, que insta a los poderes públicos a promover fórmulas de participación de los trabajadores y las trabajadoras en la empresa, impulsar el cooperativismo y fomentar experiencias empresariales basadas en el reparto de la propiedad. Sin embargo, el encuentro se celebró únicamente con la presencia de CCOO y UGT, después de que la patronal decidiera no acudir.
En su comparecencia ante los medios al término de la reunión, Pérez Rey calificó la mesa como “histórica” y sostuvo que supone “el primer intento serio en la democracia española de llevar a cabo una verdadera regulación de la democracia en nuestras empresas”. El secretario de Estado defendió que la participación de las personas trabajadoras en las decisiones empresariales responde a un mandato constitucional que permanece sin desarrollar desde la aprobación de la Carta Magna en 1978.
“El artículo 129 lleva años en la sombra, años sin desarrollarse”, señaló, recordando que el texto constitucional llama expresamente a los poderes públicos a promover la participación de los trabajadores en la empresa. En su opinión, la ausencia de este desarrollo normativo ha generado un déficit democrático en el ámbito económico. “Los trabajadores pasan casi un tercio de sus vidas en las empresas y no podemos admitir con naturalidad que la democracia no esté presente en un tercio de nuestras vidas”, afirmó.
El responsable de Trabajo sostuvo que el actual modelo empresarial español deja a las personas trabajadoras al margen de decisiones que afectan directamente a su vida laboral y personal. “No es admisible que los derechos de participación, de opinión o de toma de decisiones estén ausentes en las empresas de nuestro país, como si los derechos de los trabajadores se quedaran a las puertas de las fábricas, de las oficinas o de los supermercados”, indicó.
Un modelo extendido en Europa
Pérez Rey subrayó que la participación laboral en la empresa no constituye una excepción, sino una práctica ampliamente extendida en Europa. Según explicó, entre 18 y 19 Estados miembros de la Unión Europea cuentan con algún tipo de mecanismo de participación de los trabajadores en los órganos de decisión empresariales.
“Lejos de ser una anomalía, es la regla general en Europa. La anomalía es España”, afirmó. El secretario de Estado citó expresamente el caso de Alemania como uno de los ejemplos más conocidos de democracia empresarial, con sistemas de cogestión que permiten a los trabajadores participar en los órganos de supervisión de las compañías.
Según defendió, este tipo de mecanismos no solo refuerzan los derechos laborales, sino que también contribuyen a mejorar el funcionamiento de las empresas. “Todos los informes señalan que la democracia en la empresa es uno de los instrumentos más relevantes para garantizar productividad, eficiencia económica y una mayor implicación de los trabajadores en los objetivos empresariales”, aseguró.
Para ilustrar el problema que pretende abordar la futura regulación, Pérez Rey mencionó el caso de las adquisiciones empresariales por parte de fondos de inversión. “Puede venir un fondo buitre, comprar una empresa en 50 segundos y decidir despedir a toda la plantilla”, afirmó. “Y trabajadores que llevan 25 años trabajando en esa empresa ven cómo alguien que acaba de comprarla toma decisiones que afectan a sus vidas sin que hayan tenido ni la más mínima participación”.
“No es de recibo que los fondos buitres puedan decidir el destino de las empresas mientras quienes se han dejado la vida trabajando en ellas no tienen voz ni voto”, añadió.
Choque frontal con la patronal
Aunque el secretario de Estado dedicó buena parte de su intervención a explicar el sentido de la futura regulación, el tono se endureció al abordar la ausencia de la patronal en la reunión.
“Es la primera vez que la patronal española rechaza sentarse a dialogar en una mesa de diálogo social”, afirmó. Pérez Rey lamentó que las organizaciones empresariales hayan decidido comunicar su negativa a través de un comunicado de prensa en lugar de participar en la discusión.
“Yo no les he invitado para que me digan que sí a la propuesta, sino para saber cuáles son sus posiciones y qué tienen que aportar”, explicó. En su opinión, la decisión de la CEOE supone una renuncia a su papel como interlocutor social.
El secretario de Estado cuestionó también los argumentos utilizados por la patronal para justificar su ausencia, entre ellos la supuesta incompatibilidad de la participación de los trabajadores en la empresa con la Constitución o con la libertad de empresa.
“Decir que desarrollar la democracia en la empresa es inconstitucional es tanto como decir que nuestra Constitución es inconstitucional”, sostuvo. A su juicio, defender que estas fórmulas son propias de modelos autoritarios equivale a cuestionar los sistemas económicos y democráticos de países como Alemania u Holanda.
“Este comunicado demuestra un enorme radicalismo por parte de la patronal española”, afirmó. Fue en ese contexto cuando lanzó una de las críticas más duras de su intervención: “El señor Garamendi está hoy más cerca de Milei, Trump y Vox que de los intereses de las empresas a las que representa”.
El Gobierno seguirá adelante
A pesar de la ausencia de la patronal, el Ministerio de Trabajo confirmó que continuará con los trabajos para elaborar una propuesta normativa que desarrolle el artículo 129 de la Constitución.
El futuro texto se apoyará en el informe elaborado por un grupo de expertos que fue presentado recientemente por el Gobierno y que analiza distintas fórmulas de participación de los trabajadores en la empresa, tomando como referencia modelos existentes en otros países europeos.
Según explicó Pérez Rey, el Ministerio elaborará ahora una propuesta normativa que será presentada posteriormente a la mesa de diálogo social para su discusión.
El secretario de Estado insistió en que la patronal sigue teniendo las puertas abiertas para participar en el proceso. “No estoy diciendo que la patronal tenga que compartir la propuesta ni darle su visto bueno”, aclaró. “Pero sí que debe ejercer como interlocutor social y explicar cuáles son sus posiciones”.
En este sentido, pidió a las organizaciones empresariales que abandonen “los excesos verbales” y retomen su papel en el diálogo social cuando el Ministerio presente el borrador de la futura regulación.
“Espero que la patronal salga del radicalismo en el que se ha instalado y vuelva a la senda del compromiso con el diálogo social”, concluyó.
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Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



