Mujeres, el corazón de la parroquia

Mujeres, el corazón de la parroquia

El pasado sábado 28 de febrero se celebró en la parroquia de San José Obrero de Castellón una mesa redonda con el tema “Mujeres, el corazón de la parroquia”.

Era el colofón a una semana en la que ya había iniciado su trayectoria una exposición fotográfica con el mismo lema, en el marco de la celebración el 8 de marzo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Con el impulso del equipo de pastoral obrera, este encuentro tuvo como objetivo central la visibilización de la praxis eclesial femenina. Con él se buscó reconocer el papel fundamental que desempeñan las mujeres en la vida comunitaria, rescatando de la invisibilidad histórica, un trabajo de base que sostiene la estructura y la fe de la parroquia desde la cotidianidad.

En la mesa redonda siete mujeres de diferentes generaciones –que han colaborado y colaboran en la parroquia– compartieron sus vivencias y reflexiones.

Sus testimonios confirmaron que es el trabajo base el que realmente construye Iglesia y el que realizan mayoritariamente las mujeres: voluntariado en áreas de servicio y acogida, labores de educación y evangelización, sostenimiento, cuidado y animación de las celebraciones litúrgicas y comunitarias…

Si bien todas las participantes estuvieron de acuerdo en significar que el papel de la mujer en la Iglesia ha evolucionado, también remarcaron que todavía queda mucho por hacer:

  • Es importante que las labores de servicio y cuidado no recaigan mayoritariamente en las mujeres, sino que sean compartidas con los hombres para complementar perspectivas.
  • Se deberían reconocer las teologías feministas y de las mujeres y dar visibilidad a las mujeres de la Biblia.
  • Es necesario transformar lenguajes, códigos y rituales para que sean inclusivos y accesibles a la realizad actual de las personas creyentes.
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El reto no es solo que las mujeres “participen”, sino avanzar hacia una gestión eclesial compartida y equilibrada, donde hombres y mujeres participen por igual en la toma de decisiones y en los órganos de gobierno (consejos pastorales, diocesanos…), una transición necesaria en la madurez sinodal.

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