El cardenal Parolin pide volver a la diplomacia ante el riesgo de una escalada global de guerra

El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, ha advertido de que la legitimación de las llamadas “guerras preventivas” puede desencadenar una espiral de violencia global y ha denunciado el debilitamiento del derecho internacional en un contexto marcado por la escalada bélica en Oriente Medio
En una entrevista publicada en Vatican News, el principal responsable de la diplomacia de la Santa Sede alerta de que el sistema internacional atraviesa una crisis profunda y reclama recuperar la vía del diálogo y la negociación. En su conversación con el director editorial del Dicasterio para la Comunicación, Andrea Tornielli, el secretario de Estado expresa su preocupación ante el rumbo que está tomando la política internacional.
A su juicio, el orden multilateral surgido tras la Segunda Guerra Mundial se encuentra gravemente erosionado. “Es realmente preocupante este debilitamiento del derecho internacional: a la justicia la ha sustituido la fuerza”, afirma.
El cardenal advierte de que esta tendencia está favoreciendo una nueva dinámica geopolítica basada en la lógica del poder. “Se está afirmando peligrosamente un multipolarismo caracterizado por el primado de la fuerza y la autorreferencialidad”, señala.
La advertencia ante las “guerras preventivas”
Parolin se pronuncia de manera explícita sobre la justificación utilizada para el ataque estadounidense e israelí contra Irán, presentado como una acción destinada a impedir el desarrollo de nuevos misiles. Frente a esa lógica, el secretario de Estado recuerda los límites que establece el derecho internacional.
“La Carta de las Naciones Unidas indica claramente que el recurso a la fuerza debe considerarse únicamente como última y gravísima instancia, después de haber utilizado todos los instrumentos del diálogo político y diplomático”, explica.
En ese contexto, lanza una advertencia particularmente contundente sobre el riesgo de legitimar el uso unilateral de la fuerza por parte de los Estados. “Si se reconociera a los Estados el derecho a la ‘guerra preventiva’, según criterios propios y sin un marco jurídico supranacional, el mundo entero correría el riesgo de verse envuelto en llamas”.
Para la diplomacia vaticana, la historia demuestra que la paz solo puede sostenerse mediante la política y la negociación. “Solo la política, con el esfuerzo de la negociación y la atención al equilibrio de intereses, puede aumentar la confianza entre los pueblos, promover el desarrollo y preservar la paz”, sostiene.
Crisis del multilateralismo y del derecho internacional
El cardenal sitúa el origen de esta deriva en el debilitamiento de la conciencia del bien común en las relaciones internacionales. A su juicio, cada vez más Estados anteponen sus propios intereses estratégicos a las normas compartidas que regulan la convivencia global. “Se ha debilitado la conciencia de que el bien común beneficia verdaderamente a todos, es decir, que el bien del otro es también un bien para mí”, afirma.
Este cambio de mentalidad, explica, está provocando una crisis del sistema multilateral y de las instituciones internacionales creadas tras la Segunda Guerra Mundial. “El sistema de la diplomacia multilateral vive una crisis profunda, también por la desconfianza que los Estados sienten hacia los vínculos jurídicos que limitan su acción”, advierte.
En este contexto, Parolin denuncia que algunos principios fundamentales del derecho internacional están siendo cuestionados, entre ellos la autodeterminación de los pueblos, la soberanía territorial o las normas que regulan la guerra.
“No hay muertos de primera y de segunda categoría”
El prelado también critica el doble rasero que, a su juicio, se aplica en la valoración de las víctimas civiles en los conflictos armados. “No hay muertos de primera y de segunda categoría, ni personas que tengan más derecho a vivir que otras solo por haber nacido en un continente u otro”, afirma.
Por ello, subraya la importancia del derecho internacional humanitario y recuerda que su respeto no puede depender de intereses estratégicos o militares. “La Santa Sede reitera con firmeza su condena de toda forma de implicación de civiles y de estructuras civiles -como residencias, escuelas, hospitales o lugares de culto- en operaciones militares”, señala.
“Nuestros pueblos piden paz”
Ante la gravedad de la situación, Parolin expresa su esperanza en que se retome la vía diplomática y se detenga la escalada bélica. En este sentido, recuerda el llamamiento realizado por el papa León XIV para que se abra un proceso de negociación.
“Deseo que cese pronto el estruendo de las armas y se vuelva a la negociación”, afirma, insistiendo en la necesidad de conceder el tiempo necesario a la diplomacia para alcanzar resultados concretos.
El cardenal recuerda que, a pesar de la violencia y de las incertidumbres que atraviesa el mundo, siguen escuchándose voces que reclaman paz. “Nuestros pueblos piden paz. Este clamor debería sacudir a los gobernantes y a quienes actúan en el ámbito de las relaciones internacionales, impulsándolos a multiplicar los esfuerzos por la paz”, concluye.
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Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



