Las residencias y centros de día de mayores de La Rioja van camino de la huelga

Los sindicatos CCOO, CSIF, UGT y USO han anunciado hasta 15 días de huelga en el sector de residencias y centros de día de La Rioja desde el 6 de marzo hasta el 13 de abril, ante lo que definen como un “bloqueo patronal” y una “situación crítica” marcada por la precariedad laboral y la falta de avances en la negociación del IV Convenio Colectivo regional.
Tras cinco años de reuniones sin resultados significativos, las organizaciones sindicales denuncian que la patronal “no está tomando en serio la gravedad del sector” ni respalda mejoras “reales y sustanciales” para las cerca de 3.000 personas que trabajan en el sector, el 80% mujeres.
En esta ocasión, las organizaciones sindicales se han unido para organizar la protesta. “La precariedad de las condiciones de trabajo que estamos viviendo en las residencias y centros de día hace que nuestras ganas de transformar la realidad sean más grandes que las siglas”, explica la secretaria de Igualdad de la Federación de Sanidad de CCOO de La Rioja, Esperanza Aritio Solona, muy consciente de que “ir por separado claramente perjudica a la clase trabajadora, en este sector y en todos”.
Los sindicatos aseguran que el sector arrastra un déficit estructural agravado por el incremento de plazas concertadas —que habría aumentado más de un 25%, según datos del Gobierno riojano facilitados a la mesa negociadora—, sin que ello se haya traducido en mejores condiciones para las personas trabajadoras.
“Hay dinero, pero para aumentar las retribuciones de los altos cargos”, comenta Aritio, que es también militante de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC).
Aunque el presupuesto público para la atención a personas mayores ha aumentado un 9% no se nota en las condiciones de trabajo ni en la calidad del servicio, denuncian desde los sindicatos. “La patronal está ganando dinero, manejando los centros como si fueran fábricas de beneficios”, apunta la trabajadora.
Las organizaciones comparan la situación de La Rioja con la de territorios como Vizcaya, donde en 2023 la patronal aceptó una subida salarial del 7,6% el primer año. En cambio, en La Rioja —afirman— ni siquiera se plantea asumir la mitad de ese incremento. Las diferencias salariales entre las dos provincias pueden llevar a 600 euros mensuales, según las categorías profesionales, entre ambas provincias.
También subrayan diferencias relevantes en derechos laborales: los domingos se pagan allí a más de 30 euros la noche, frente a los menos de 20 euros en La Rioja; la jornada anual es 200 horas menor; las bajas se complementan al 100% y la jubilación parcial está reconocida, condiciones inexistentes en el territorio riojano.
Ambiente crítico y preocupante
Para los sindicatos, la situación es ya “crítica y preocupante”. Aseguran que hay centros que no cubren las presencias mínimas, que el absentismo es muy elevado debido a las cargas de trabajo y que se han incrementado las agresiones al personal.
Denuncian que muchas vacantes —incluidas las de personal técnico cualificado— quedan sin cubrir, que los salarios en categorías como gerocultoras apenas superan el SMI y que otras categorías directamente lo igualan o quedan por debajo al absorberse complementos.
A ello se suma una jornada anual de 1.779 horas, problemas graves de conciliación, plantillas envejecidas y escasez de descansos semanales adecuados.
Entre las mejoras que reclaman las organizaciones, se encuentran una subida salarial del 25% en tres años, la reducción paulatina de la jornada hasta alcanzar las 35 horas semanales y el complemento al 100% de las bajas.
También exigen medidas eficaces de conciliación familiar, mejoras en las ratios de personal y el reconocimiento de la jubilación parcial y la limitación de los turnos de noche desde los 55 años, además de dos días de descanso continuados y el estricto cumplimiento del derecho a la desconexión.
La responsabilidad de la patronal y el papel de la Administración
Los sindicatos responsabilizan directamente a la patronal del deterioro del sector y apelan a la Administración autonómica a asumir su responsabilidad subsidiaria para evitar un “deterioro irreversible de los cuidados”.
La parte empresarial tacha una y otra vez las reivindicaciones de mejora como inasumibles y desorbitadas, a pesar de que ya son cinco años sin que el salario base haya aumentado, sin reducir la jornada laboral ni aumentar las libranzas.
Entretanto, las administraciones siguen aumentando el dinero para sufragar las plazas públicas que luego “acaban en las empresas sin aumentar la calidad de los cuidados, la prevención, la formación o la conciliación”. “Son cómplices de una patronal insensible. Van de la mano en este camino de destrucción del empleo digno en el sector de la dependencia”, remata la sindicalista.
Las trabajadoras merecen condiciones dignas que permitan prestar un servicio de calidad y mantener el compromiso profesional en un ámbito caracterizado por su dureza física y emocional, reclamar las centrales sindicales.
Por ello, reiteran que seguirán defendiendo un convenio “digno y con derechos” para las residencias y centros de día de La Rioja.
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