Las necesidades humanitarias en Ucrania se disparan al cumplirse cuatro años de guerra

Las necesidades humanitarias en Ucrania se disparan al cumplirse cuatro años de guerra
Foto | Mirja Vogel (Plan International)
Cuatro años después del inicio de la invasión rusa, Ucrania afronta uno de los inviernos más duros desde 2022 en un contexto marcado por ataques constantes a infraestructuras civiles y energéticas. La combinación de hostilidades continuadas, destrucción de servicios básicos y temperaturas que llegan a los –20 °C ha situado a la población en un nivel de vulnerabilidad extremo, especialmente a los niños y niñas.

Los datos humanitarios reflejan la magnitud de la crisis: más de 3,7 millones de personas siguen desplazadas dentro del país, mientras que más de 5 millones han huido al extranjero desde el inicio del conflicto, según cifras acumuladas hasta diciembre de 2025.

En total, 12,7 millones de personas necesitan asistencia y protección, de acuerdo con ACNUR. La infancia es uno de los grupos más afectados, con 3,3 millones de niños y niñas en grave peligro debido a la violencia, la interrupción educativa y los impactos psicológicos prolongados.

Supervivencia en un invierno extremo

Para muchas familias, el día a día consiste en sobrevivir sin electricidad, calefacción ni agua corriente, en medio de ataques aéreos nocturnos. Kateryna, residente en la aldea de Novopavlivka, en la región de Jersón, describe una vida marcada por la precariedad: “Ya sufrimos ocho meses de apagones totales durante la ocupación y los combates activos, y ahora estamos nuevamente bajo amenaza. No hay agua potable en nuestra aldea, así que dependemos completamente de organizaciones que nos traen agua embotellada. En invierno, cada entrega de leña, agua o artículos de higiene se convierte en una cuestión de supervivencia”.

Las condiciones extremas suponen un grave riesgo sanitario, especialmente para comunidades que viven cerca de la línea de frente. Acción contra el Hambre, que ha adaptado su respuesta desde 2022, opera clínicas móviles que ofrecen atención médica y psicológica en localidades aisladas como Andriivka (Járkiv). Allí, sus equipos representan el único acceso a servicios de salud en un entorno donde el transporte público está paralizado por la inseguridad.

Protección de la infancia y educación bajo ataque

La guerra ha afectado de forma devastadora a la educación. Las escuelas siguen siendo objetivo de bombardeos pese a su carácter protegido bajo el derecho internacional humanitario. En regiones como Odesa, Educo, junto a su socio local, trabaja para reducir la brecha de aprendizaje mediante refuerzo académico en matemáticas e inglés y apoyo psicosocial. Natalia, de 12 años, lo resume así: “Mi padre está en el frente… Me gusta venir a este centro porque veo a otros niños y puedo hablar con la psicóloga. Me da mucha tranquilidad”.

A la vez, Aldeas Infantiles SOS ha prestado apoyo a más de 600.000 personas en Ucrania desde el inicio del conflicto, con especial foco en la protección de la infancia. La ONG ha ofrecido ayuda de emergencia, apoyo psicológico y espacios seguros para niños y niñas, así como acompañamiento a largo plazo para quienes han sufrido heridas físicas o traumas de guerra.

Fuera del país, su red internacional ha permitido asistir a cerca de 9.000 refugiados en Europa a través de alojamiento, apoyo económico, escolarización y orientación laboral.

Médicos del Mundo, con presencia en Ucrania desde 2014, mantiene unidades móviles y servicios de telemedicina para garantizar atención sanitaria en áreas donde el sistema de salud está prácticamente devastado. Su intervención incluye la donación de equipos médicos, la rehabilitación de infraestructuras y la formación de personal local.

Refuerzo a organizaciones locales y enfoque inclusivo

Desde 2022, Oxfam Intermón y sus socios han brindado asistencia a más de 2,5 millones de personas en Ucrania y países vecinos, priorizando a comunidades que suelen quedar fuera de la ayuda humanitaria, como población romaní, mujeres, personas con discapacidad y colectivos LGBTQIA+. La organización está centrando sus esfuerzos actuales en fortalecer las capacidades de las ONG ucranianas, especialmente las lideradas por mujeres, para garantizar respuestas sostenibles y autónomas.

Educación y protección en medio de apagones masivos

Los ataques a las infraestructuras energéticas han provocado apagones generalizados en pleno invierno. En Kiev, muchas escuelas no pueden abrir por falta de electricidad y calefacción. Plan International, que ha llegado a 1,7 millones de personas desde 2022, impulsa espacios de aprendizaje seguros, soluciones de educación a distancia y apoyo psicosocial, recordando que la educación sigue siendo “un salvavidas” incluso en emergencias prolongadas.

Para World Vision, el invierno ya no es un episodio estacional, sino una emergencia predecible que agrava todos los riesgos. Mark, un estudiante de 8 años de Kiev, relata: “Tenemos cortes de electricidad constantes… Las clases son online, pero es difícil aprender cuando no hay electricidad ni wifi”.

La organización ha proporcionado asistencia económica, alimentación, artículos básicos y apoyo educativo a cientos de miles de personas. Sus programas han alcanzado a más de 240.000 niños con apoyo educativo, 230.000 personas con transferencias económicas y 459.000 con ayuda alimentaria.

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