El Papa pide renovar el tratado de control de armas nucleares para reducir las amenazas a la paz

El Papa pide renovar el tratado de control de armas nucleares para reducir las amenazas a la paz
Ante el fin del tratado New START para el control de armas nucleares, el papa León XIV ha pedido a los Gobiernos de los Estados Unidos y la Federación Rusa que acuerden su continuidad. También el presidente de los obispos estadounidenses ha reclamado renovar este pacto internacional para evitar los peligros que entrañan los conflictos actuales.

Durante la audiencia general de este miércoles, celebrada en el Vaticano, el Pontífice expresó su preocupación por el riesgo de que el mundo entre en una nueva carrera armamentística en un contexto internacional ya marcado por numerosos conflictos.

Robert Prevost​​ recordó que el tratado, firmado en 2010 por Barack Obama y Dmitri Medvédev, representó “un paso significativo para contener la proliferación de armas nucleares”, al limitar a 1.550 el número de ojivas estratégicas desplegadas por cada país y fijar un máximo de 700 vectores operativos (misiles balísticos intercontinentales, misiles lanzados desde submarinos y bombarderos pesados), con un tope total de 800 entre desplegados y no desplegados.

Tras una primera prórroga en 2016 y una renovación en 2021, el acuerdo llega ahora al fin de su vigencia.

Ambos países concentran el 87 % de las armas nucleares existentes en el planeta. El resto del arsenal mundial se distribuye entre el Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán, Corea del Norte e Israel, aunque no todos estos países cuentan con cabezas desplegadas.

En total, los nueve Estados poseedores acumulaban unas 12.241 armas nucleares, de las cuales 9.614 se consideraban potencialmente operativas.

“Renuevo mi aliento a todo esfuerzo constructivo en favor del desarme y la confianza mutua”, declaró el Papa, subrayando que resulta imprescindible “no dejar caer este instrumento sin tratar de garantizarle un seguimiento concreto y eficaz”.

En su intervención, advirtió que renunciar al marco de verificación y limitación recíproca establecido por New START supondría incrementar aún más la inestabilidad global.

A su juicio, la situación internacional “exige hacer todo lo posible para evitar una nueva carrera armamentística que amenaza aún más la paz entre las naciones”, una paz que definió como un “patrimonio de todos” que debe ser protegido colectivamente.

León XIV insistió en que es urgente “sustituir la lógica del miedo y la desconfianza por una ética compartida capaz de orientar las decisiones hacia el bien común”.

El llamamiento se inscribe en la línea de advertencias que el Pontífice ha realizado en los últimos meses sobre la creciente normalización del gasto militar.

En días recientes señaló que una parte cada vez mayor de los fondos de inversión calificados como “sostenibles” se destina a empresas armamentísticas, especialmente en Europa, tendencia que calificó de preocupante desde una perspectiva ética.

Su mensaje se produce también en un momento de especial tensión por la guerra en Ucrania. En una intervención previa, el Papa pidió oraciones por la población afectada por el frío y los bombardeos y agradeció las iniciativas de solidaridad, particularmente procedentes de Polonia.

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El presidente del episcopado estadounidense ve inaceptable el fin del tratado

A este llamamiento se ha sumado el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, Paul Coakley. “Los peligros que plantean los conflictos actuales en todo el mundo, incluida la devastadora guerra en Ucrania, hacen que el próximo vencimiento del New START sea simplemente inaceptable”, declaró el arzobispo.

Coakley insistió en que “las diferencias en política internacional, por graves que sean, no pueden utilizarse como excusa para un estancamiento diplomático” y animó a las personas de fe “y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad” a orar para que la comunidad internacional encuentre la valentía de “buscar una paz auténtica, transformadora y duradera”.

En su llamamiento, el arzobispo instó a los responsables políticos a entablar negociaciones diplomáticas para mantener los límites del tratado y abrir “caminos hacia el desarme”.

Recordó también las palabras del Papa León XIV ante el cuerpo diplomático, subrayando la “necesidad de dar seguimiento al New START” y advirtiendo del riesgo de “volver a una carrera por producir armas cada vez más sofisticadas, incluso mediante inteligencia artificial”.

En un plano más amplio, Coakley evocó el mensaje pontificio para la Jornada Mundial de la Paz, citando a San Juan XXIII y su propuesta de un “desarme integral”, basado en la convicción de que la verdadera y duradera paz no se apoya en la posesión de armamento equivalente, sino en la confianza mutua.

“Que el Príncipe de la Paz ilumine nuestros corazones y mentes para buscar la paz en el mundo con un espíritu de fraternidad universal”, concluyó.

Se calcula que hay más de 3.900 dispositivos nucleares desplegados, incluidos aproximadamente 2.100 situadas en estado de alerta y asociadas a misiles balísticos, lo que evidencia el elevado nivel de preparación militar que persiste pese a los compromisos internacionales de desarme.

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