El movimiento sindical europeo reclama políticas que impulsen la calidad del empleo y el progreso social

La Confederación Europea de Sindicatos (CES) reclama a la Unión Europea una legislación ambiciosa y jurídicamente vinculante que haga frente a la precarización estructural del empleo, advirtiendo de que Europa no tiene un problema de cantidad de empleo, sino de calidad.
El movimiento sindical europeo denuncia que la precariedad, el abuso de la temporalidad y la subcontratación, la digitalización sin control, la débil aplicación del derecho laboral europeo y el deterioro de los servicios públicos están erosionando las condiciones de trabajo y ampliando las desigualdades sociales.
Ante la elaboración de la Ley de Empleos de Calidad (Quality Jobs Act), la CES defiende un empleo que garantice salarios dignos; estabilidad laboral, con el empleo indefinido como norma; negociación colectiva efectiva y derechos sindicales; seguridad y salud en el trabajo, incluidos los riesgos psicosociales; formación continua en tiempo de trabajo; conciliación y derecho a la desconexión; igualdad real entre mujeres y hombres y una protección social efectiva.
La organización rechaza que estos objetivos se aborden mediante recomendaciones voluntarias y exige una respuesta legislativa clara y exigible.
Entre las prioridades sindicales para la futura ley destacan la necesidad de una regulación europea vinculante del teletrabajo y del derecho a la desconexión; normas laborales específicas sobre gestión algorítmica e inteligencia artificial que garanticen control humano, transparencia y la prohibición de sanciones automatizadas; y una transición justa verde y digital basada en el derecho a la formación en tiempo de trabajo y en la negociación colectiva.
Asimismo, la CES reclama un refuerzo ambicioso de la seguridad y salud en el trabajo, incluyendo la prevención de riesgos psicosociales, del impacto del calor extremo y de otros fenómenos climáticos, de los trastornos musculoesqueléticos y de la violencia y el acoso, especialmente por razón de género.
También propone una directiva europea contra la subcontratación abusiva y la intermediación laboral, con responsabilidad solidaria en toda la cadena, igualdad de trato y derechos sindicales garantizados, así como medidas firmes para acabar con el empleo precario, las falsas clasificaciones y los contratos “cero horas”.
Diálogo Social Europeo
Esta posición fue adoptada durante la celebración del Comité Ejecutivo de la Confederación Europea de Sindicatos (CES) en el que también fueron abordados los nuevos procedimientos conjuntos del Diálogo Social Europeo intersectorial. Este mecanismo fue acordado en el marco del Diálogo Social Europeo intersectorial, entre la CES y las organizaciones empresariales europeas en 2025.
El texto aprobado define una visión común de los instrumentos del diálogo social y establece reglas claras para la preparación de posiciones conjuntas y la coordinación de respuestas a las consultas de la Comisión Europea. Asimismo, fija principios compartidos para la negociación basados en la buena fe, el respeto a los mandatos y la autonomía de las organizaciones sindicales y empresariales.
Entre las novedades destaca la introducción de un nuevo mecanismo de seguimiento a escala nacional para verificar la aplicación de los acuerdos alcanzados a nivel europeo.
La CES subraya que la credibilidad del diálogo social depende de su capacidad para traducirse en resultados concretos en los Estados miembros, y refuerza el papel del Comité de Diálogo Social como órgano central de seguimiento, evaluación e impulso de medidas correctoras cuando se detecten déficits de implementación.
El documento clarifica también los distintos instrumentos del diálogo social europeo —acuerdos jurídicamente vinculantes, acuerdos autónomos, marcos de acción, orientaciones de referencia y declaraciones conjuntas— y establece para cada uno procedimientos específicos de negociación, comunicación y seguimiento, con pleno respeto a la autonomía de los interlocutores sociales y al papel de los sindicatos en la negociación colectiva.
Los derechos existen si se aplican
La CES insiste en que los derechos solo existen si se aplican y, por ello, exige reforzar las inspecciones de trabajo, establecer sanciones realmente disuasorias, proteger a las personas denunciantes —incluidas las trabajadoras y trabajadores migrantes— y garantizar el derecho de los sindicatos a la acción colectiva y a una negociación colectiva efectiva.
En paralelo, propone una reorientación del Semestre Europeo para situar la calidad del empleo y el progreso social en el centro de la gobernanza económica de la UE, vinculando el acceso a los fondos europeos al respeto de los derechos laborales y sociales.

Redactor jefe de Noticias Obreras



