Trabajo propone subir el SMI un 3,1% en 2026 hasta 1.221 euros y los sindicatos reclaman que la subida llegue íntegra a las nóminas

El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ha anunciado este miércoles que el Gobierno ha planteado a los agentes sociales un incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) del 3,1% para 2026, lo que situaría la cuantía en 1.221 euros mensuales por catorce pagas. Los sindicatos reclaman que la subida llegue íntegra a las nóminas
La propuesta supone 37 euros más al mes respecto a los actuales 1.184 euros y coincide con una de las dos recomendaciones del Comité de Expertos que asesora al Ejecutivo, que había sugerido un aumento del 3,1% si el SMI seguía sin tributar o del 4,7% en caso contrario.
“Se ha consensuado con Hacienda que el SMI no tribute tampoco en 2026”, afirmó Pérez Rey tras la reunión celebrada esta mañana con sindicatos y patronal. Según explicó, los agentes sociales analizarán ahora la propuesta, hasta tener una respuesta definitiva.
El Gobierno asegura que esta subida cumple con su compromiso de garantizar que el salario mínimo alcance el 60% del salario medio, tal y como establece la Carta Social Europea.
También ha admitido Pérez Rey que los agentes sociales han pedido explorar la posibilidad de “relajar las reglas de indexación” de los salarios en los contratos públicos.
Eso sí, ha precisado que Trabajo está a favor de un “ajuste de los precios de licitación de los contratos públicos para poder trasladar la subida de los salarios”, lo que puede realizarse aprovechando el proceso de trasposición de la directiva de salario mínimo, que obliga, según entiende, a “prever reglas de la traslación de esos salarios a la contratación pública”.
Sobre la regulación de la compensación y absorción de los complementos salariales, se ha limitado a indicar que es un asunto que se “tramita en otro lugar”.
La indexación, clave para que la subida del SMI llegue a las nóminas
El vicesecretario general de UGT, Fernando Luján ha confirmado que las organizaciones sindicales han aceptado “desbloquear la indexación”, una posibilidad abierta por una ley promulgada por el Gobierno del PP, siempre y cuando “la modificación de los precios de los contratos de la Administración pública sean destinados a los salarios de los trabajadores”.
Además, ha valorado el afán de acuerdo de las partes presentes en esta mesa de diálogo en un momento de especial tensión e incertidumbre por la situación geopolítica, como también ha hecho el secretario de Acción Sindical y Transiciones Estratégicas de CCOO, Javier Pacheco.
El sindicalista de CCOO ha subrayado como un logro “la interiorización” por parte del conjunto de actores sociales de la referencia al 60% del salario medio neto para determinar la cuantía del SMI, eso sí, dejando a un lado “las diferencias” en el criterio de cálculo, así como la posibilidad de “consolidar la estructura normativa” del salario mínimo durante la tramitación de la directiva europea sobre esta materia.
Además, Pacheco ha defendido la modificación de la ley de indexación con el objetivo de “garantizar que los incrementos de los salarios mínimos acaben llegando al conjunto de trabajadores y trabajadoras”.
Finalmente, ha aclarado que la distancia entre las cuantías propuestas por cada parte no será lo que determine que su sindicato se sume o no al acuerdo sobre el SMI. La clave, según ha explicado, pasa por asegurar que “los incrementos íntegros” se trasladen a los trabajadores.

Redactor jefe de Noticias Obreras



