La ola de frío pone en riesgo la vida de miles de personas sin hogar

La ola de frío pone en riesgo la vida de miles de personas sin hogar
La bajas temperaturas ponen en riesgo a decenas de miles de personas sin hogar que viven en las calles del país, debido a la falta de recursos suficientes y de mecanismos adaptados a las circunstancias individuales y la indiferencia de gran parte de la sociedad.

En España se estima que hay más de 28.500 personas sin hogar, aunque entidades sociales alertan de cifras mayores por el “sinhogarismo oculto”. La falta de empleo, de ahorros, de redes de apoyo y los problemas de salud mental dejan a muchas personas a la intemperie. 

Pero no es algo que ocurre únicamente a hombres envejecidos y solos, también a mujeres, a jóvenes y a personas migrantes que no tienen a quién recurrir, incluso con un empleo y sus papeles en regla.

El sin hogarismo es la manifestación más extrema de la exclusión residencial, que incluye el llamado chabolismo vertical en pisos pequeños y habitaciones realquiladas, en medio de una sociedad que ha convertido la vivienda en producto para la especulación.

Según el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria del Instituto de Salud Carlos III, solo en la semana del 5 al 11 de enero unas 384 personas habría muerto por bajas temperaturas.

El exceso de mortalidad registrada que podría atribuirse a bajas temperaturas ronda las casi 900 muertes. Pero apenas han llegado a la agenda pública unas pocas de estas muertes. La deEusebio, fallecido en Barcelona, y Manuel López García, junto a Miguel y Juan Manuel, en Cádiz.  En otros municipios, como Badalona, Vilagarcía de Arousa y Alicante se han registrado fallecimientos de personas que dormían en la calle cuyos nombres no han sido difundidos por los medios.

“Las muertes reportadas son solo la punta del iceberg porque no existe un sistema 100% fiable que monitorice el sinhogarismo”, advierte a El Salto Gema Castilla, directora de comunicación de la ONG Hogar Sí.

Castilla subraya que la falta de estadísticas fiables invisibiliza a la población más vulnerable: “Este problema tiene solución si hay voluntad social y política. No basta con repartir mantas o caldo; hay que garantizar vivienda digna y estable”.

El Instituto Nacional de Estadística cifra en 28.552 las personas sin hogar en España, aunque organizaciones como Cáritas y Hogar Sí elevan el número a más de 37.000.

De ellas, 7.277 viven directamente en la calle. La esperanza de vida en este colectivo se reduce entre 20 y 30 años, y el 37% padece enfermedades graves, según datos de Hogar Sí.

Andalucía: un aumento alarmante y falta de transparencia

El problema se agrava en Andalucía, donde la APDHA alerta de que el incremento del 57% en el número de personas sin hogar registrado por el INE entre 2022 y 2024 “tan solo muestra la punta del iceberg de un problema mucho más grave”.

Así lo recoge el informe Pobreza Sur 2025: Sin hogar e invisibles a la vista de todos, presentado por la entidad con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos.

Diego Boza, coordinador general de APDHA, denuncia “la invisibilidad que sufre este colectivo” y critica “la falta de recursos públicos y las medidas arquitectónicas agresivas, actuaciones policiales y sanciones que sufren por parte de las administraciones”.

Según Boza, “parece que los ayuntamientos andaluces están más preocupados por ocultarlos de la vista pública, alejándolos de las zonas turísticas, que por brindarles la atención que merecen”.

La APDHA solicitó información a los ocho ayuntamientos de capitales andaluzas amparándose en la Ley de Transparencia, pero solo tres (Almería, Huelva y Jaén) respondieron. “Ejerceremos nuestros derechos para que los consistorios cumplan con sus obligaciones”, advierte Boza.

Macarena Olid, vicecoordinadora de la entidad, alerta de que “el perfil de las personas sin hogar ha cambiado: ya no hablamos solo de problemas de salud mental o adicciones, sino de familias con hijos pequeños, mujeres y jóvenes ex tutelados expulsados de centros al cumplir 18 años”.

A las 8.000 personas oficialmente sin hogar en Andalucía se suman muchas más que no acceden a recursos públicos y sobreviven en la calle, asentamientos o infraviviendas. “La actual crisis de la vivienda, los recortes y la precarización nos están llevando a una situación aún peor”, añade Olid.

El informe denuncia que de los 174 centros para atender a personas sin hogar en Andalucía, solo 25 son públicos, y que el 57,1% del personal trabaja de forma voluntaria, lo que evidencia el escaso compromiso institucional.

Además, Andalucía sigue liderando los índices de pobreza y exclusión social en España, con datos alarmantes: 46,2% de familias con hijos menores en riesgo de pobreza, 45,8% de quienes viven de alquiler y 64,8% de las personas desempleadas.

Granada: alerta por frío extremo y falta de respuesta municipal

La situación se torna crítica en Granada, donde la APDHA estima que alrededor de 150 personas se encuentran en situación de calle sin ninguna respuesta de la Administración Local.

Tras el silencio del Ayuntamiento ante la petición formal registrada el 19 de enero, la organización denuncia “la persistente falta de voluntad política para proteger a las personas sin hogar”, en un contexto marcado por lluvias, bajas temperaturas y previsión de nevadas con cota en 700 metros, según la AEMET.

“Las bajas temperaturas que sufre la ciudad son, sin lugar a duda, una urgencia agravada por la falta de planificación y unos recursos claramente insuficientes”, advierte la entidad, recordando que el artículo 35 de la Ley de Servicios Sociales de Andalucía considera urgencia social cualquier situación que requiera actuación inmediata para evitar un grave deterioro.

Algunos centros de salud han comunicado casos de congelación y señalan que sus salas se usan como refugio ante la ausencia de alternativas habitacionales.

Ante la negativa municipal a habilitar espacios públicos, la respuesta ha tenido que venir de la iniciativa privada, como ya ocurrió en el verano de 2024. En esta ocasión, otra organización social abrirá un albergue de emergencia el próximo lunes.

“Se puede, pero no quieren”, denuncia APDHA, que acusa al Ayuntamiento de Granada de “dejadez institucional” tras más de medio mandato sin una intervención adecuada. “Los derechos fundamentales de quienes sufren exclusión residencial no pueden depender de la buena voluntad ciudadana”, recalcan.

La entidad exige  la habilitación inmediata de recursos ante la bajada de temperaturas, con capacidad para todas las personas sin hogar y protocolos permanentes para garantizar atención tanto en invierno como en verano.

“Es inaceptable que, año tras año, Granada se encuentre en la misma situación”, concluye APDHA. “La salud y la vida de las personas no pueden esperar más”.

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