La hora de la ciudadanía en favor de la paz

Adelanto editorial del libro La hora de la ciudadanía. Dignidad, derechos humanos y cultura de la paz, de Federico Mayor Zaragoza y Emilio José Gómez Ciriano (Ed. HOAC, 2026). Una contribución a la paz en un momento convulso que exige que la ciudadanía tome las riendas. Ofrecemos una síntesis de ambos textos, que interpelan directamente a la conciencia cívica, ética y política de nuestro tiempo.
La hora de la ciudadanía. Dignidad, derechos humanos y cultura de la paz
En un tiempo atravesado por el rearme, la normalización de la guerra y la creciente deslegitimación del diálogo como vía de resolución de los conflictos, Ediciones HOAC publicará próximamente el libro La hora de la ciudadanía. Dignidad, derechos humanos y cultura de la paz, una obra escrita por Federico Mayor Zaragoza y Emilio José Gómez Ciriano que se presenta como una humilde contribución a la paz en un momento convulso, un tiempo que requiere que la ciudadanía tome las riendas y que interpela de manera directa a la conciencia cívica, ética y política de nuestro tiempo.
El libro nace como una llamada urgente a tomar conciencia del momento histórico que vivimos y a asumir la responsabilidad que corresponde a los pueblos frente a una deriva global cada vez más militarizada, excluyente y deshumanizadora. Frente a la lógica dominante del si vis pacem, para bellum, que hoy reaparece con fuerza en el discurso político internacional, la obra se sitúa deliberadamente en otra coordenada: la de una paz que no se impone por la fuerza, sino que se construye desde la palabra, la justicia, los derechos humanos y la participación activa de la ciudadanía.
La Comisión Permanente de la HOAC, al presentar este trabajo, subraya precisamente esa tensión de fondo que atraviesa el momento actual: mientras se anuncian planes de rearme sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial, se debilitan los pilares del multilateralismo, se erosionan los derechos sociales y se desplaza a la ciudadanía de los espacios reales de decisión. En ese contexto, la paz corre el riesgo de convertirse en una consigna vacía, desvinculada de la justicia y de la dignidad de las personas.
Frente a esa deriva, el libro reivindica una convicción profundamente evangélica y radicalmente política: es la ciudadanía –y no las élites ni los intereses plutocráticos– quien históricamente ha puesto los cuerpos, ha sufrido las guerras y ha generado las respuestas más creativas y eficaces para la resolución no violenta de los conflictos. De ahí que esta obra insista en que ha llegado la hora de los pueblos, de quienes, desde su igual dignidad, reclaman derechos humanos efectivos y una paz real, no retórica.
El prólogo de Emilio José Gómez Ciriano sitúa el origen de este libro en una circunstancia especialmente significativa. Pocas horas antes de conocerse la muerte de Federico Mayor Zaragoza, el autor recibía de él su felicitación de Navidad y, meses antes, las páginas del texto que ahora ve la luz. Esa coincidencia confiere a la obra un carácter de testamento cívico y ético, elaborado en un momento en el que los fantasmas del miedo y de la guerra han vuelto a ocupar el centro del escenario internacional.
Desde esa experiencia, el libro se propone suscitar reflexión sin renunciar a la esperanza, aportar argumentos frente a los discursos que deslegitiman el diálogo y la convivencia pacífica, y contribuir a la toma de conciencia de una ciudadanía que corre el riesgo de quedar paralizada por el shock, el miedo o la resignación. No se trata de un ejercicio académico ni de una reflexión abstracta, sino de una invitación explícita a salir de los espacios de confort, a no normalizar la violencia ni aceptar como inevitable lo que es fruto de decisiones políticas concretas.
Como señala la presentación, resuena en el trasfondo de esta obra la bienaventuranza evangélica: «Bienaventurados los que trabajan por la paz», así como el magisterio claro y sin ambigüedades del papa Francisco, que insistió en que «nunca más la guerra» y en que no hay paz posible sin justicia. En esa misma línea, el libro se ofrece como ocasión formativa y herramienta de discernimiento, orientada a que personas y comunidades puedan convertirse en instrumentos de paz en medio de un mundo herido.
Este Tema del Mes de Noticias Obreras adelanta y acompaña la publicación de La hora de la ciudadanía ofreciendo, a continuación, una síntesis de los dos textos que componen el libro: la aportación final de Federico Mayor Zaragoza sobre cultura de paz y derechos humanos, y la reflexión de Emilio José Gómez Ciriano sobre la ciudadanía, el miedo y la reconstrucción democrática.
Dos voces distintas y complementarias que confluyen en una misma certeza: la paz no es un punto de llegada pasivo, sino una tarea colectiva que exige memoria, coraje y compromiso.
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Federico Mayor Zaragoza fue presidente y fundador de la Fundación Cultura de la Paz
Emilio J Gómez Ciriano es responsable de Derechos Humanos de Justicia y Paz



