Formación en eclesiología para una Iglesia encarnada en el mundo del trabajo

Formación en eclesiología para una Iglesia encarnada en el mundo del trabajo
La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Córdoba celebró los días 10 y 11 de enero un curso de formación cristiana centrado en la eclesiología, una reflexión clave para comprender qué es la Iglesia, cómo nace y cuál es su misión en el mundo actual, especialmente en el ámbito del trabajo y de su pastoral.

La formación tuvo lugar en el colegio diocesano Trinidad y estuvo dirigida a militantes y personas cercanas al movimiento. El curso fue impartido por Pepe Mairena, sacerdote y consiliario de este movimiento en Sevilla, y abordó la aparición de la Iglesia como fenómeno histórico y social, inserto en un tiempo y en unas condiciones concretas.

Desde esta perspectiva, la propuesta formativa buscó ofrecer una comprensión creyente y madura de la Iglesia, alejada de visiones idealizadas o puramente institucionales, y profundamente vinculada a la vida real de las personas trabajadoras.

Una Iglesia encarnada en el mundo obrero

El curso puso el acento en una eclesiología situada, que entiende a la Iglesia como Pueblo de Dios en camino, llamada a leer los signos de los tiempos y a responder a los desafíos del mundo obrero empobrecido.

Entre los objetivos planteados destacaron la importancia de “cultivar una espiritualidad eclesial que nos lleve a ser portadores de la esperanza cristiana” en contextos de precariedad, así como la capacitación para el discernimiento personal y comunitario de la vocación cristiana y hoacista.

La reflexión subrayó también la dimensión misionera de la Iglesia y la responsabilidad específica de la HOAC en la evangelización del mundo del trabajo, entendida como presencia, acompañamiento y compromiso por la dignidad humana.

En este marco, se abordó igualmente la importancia del diálogo “ecuménico e interreligioso” como parte de una Iglesia abierta, consciente de la pluralidad cultural y religiosa del mundo del trabajo actual.

Formación para humanizar la realidad laboral

La formación concluyó el domingo con la celebración de la eucaristía, presidida por el propio ponente, en la que se animó a las personas participantes a vivir una fe alegre y comprometida, profundamente arraigada en la vida cotidiana.

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En su reflexión final, se insistió en que “la finalidad última de nuestra formación cristiana debería ir siempre dirigida a comprender mejor los desafíos a los que hoy nos encontramos quienes formamos parte de la HOAC y de la pastoral del trabajo”

La experiencia formativa reafirmó una convicción central del movimiento: la evangelización del mundo del trabajo es una vocación irrenunciable, especialmente allí donde el trabajo es más precario y el sufrimiento más intenso.

Desde esta clave, la eclesiología se presenta no solo como un saber teológico, sino como una herramienta orientada a comprender mejor los desafíos actuales, humanizar la realidad del mundo obrero y descubrir las llamadas de Dios en el trabajo más precario y sufriente.

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