Aumenta la silicosis, a pesar del subregistro de las enfermedades profesionales en España

La silicosis ha repuntado en España hasta llegar en 2025 a su nivel más alto en todo el siglo XXI. Los 632 casos de esta enfermedad profesional comunicados a la Seguridad Social suponen un incremento del 23,4% respecto al año anterior, con 120 diagnósticos más que en 2024.
En el año 2000 se comunicaron solo 15 caso. La evolución de esta enfermedad está siguiendo un patrón claramente diferente al de resto de dolencias relacionadas con el trabajo.
Según el informe La remergencia de la silicosis en España, el principal responsable del repunte de una enfermedad que parecía abocada a su desaparición hace un par de décadas ha sido la introducción masiva en el mercado de materiales elaborados con piedra artificial a mediados de los años 90 del siglo pasado.
Los partes comunicados de cáncer de pulmón por exposición a sílice alcanzan los 15 casos, convirtiéndose en siete años en el segundo cancerígeno ocupacional más prevalente tras el amianto, que motivó la comunicación de 60 partes.
La última estadística del sistema de Comunicación de Enfermedades Profesionales en la Seguridad Social, correspondiente al año 2025, no presenta grandes cambios en cuanto a lo proporción de partes por grupos de enfermedad.
Las producidas por agentes físicos siguen constituyendo la gran mayoría con un 79% del total, principalmente por la alta prevalencia de trastornos musculoesqueléticos (78%).
Las enfermedades de la piel ascienden al segundo puesto con un 8% de los partes (un 5,6% en 2024) y las producidas por agentes biológicos descienden al tercero con un 7% (un 6,4% el año anterior).
El grupo de agentes y sustancias no comprendidas en otros grupos con un 4% y los agentes químicos un 2%, ocupan los mismos puestos y con porcentajes similares al año anterior.
Los agentes cancerígenos se sitúan a la cola con un escasísimo 0,4%, lo que ya es una tendencia estadística consolidada. En 2025 sólo se han comunicado 119 partes de enfermedades profesionales atribuidas a estos agentes cancerígenos, de los cuales la mitad, 60, corresponden a exposiciones al amianto.
Sin embargo, estudios científicos estiman que al año en España se producen unos 16.000 casos de cáncer con origen laboral. En Alemania, solo en 2016, se registraron 6.559 casos de cáncer de origen profesional, 2.118 en Francia y 1.033 en Italia.
Según los datos provisionales del sistema CEPROSS (Comunicación de Enfermedades Profesionales en la Seguridad Social) correspondientes al año 2025, publicados ayer en la web del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, se han comunicado 30.713 partes de enfermedades profesionales (EEPP), lo que supone un incremento del 14,6%.
Mayor afectación a mujeres trabajadoras
A diferencia de los accidentes de trabajo, las enfermedades profesionales afectan con mayor intensidad a la población trabajadora femenina. En 2018 fue el primer año en el que los partes de mujeres superaron a los de los hombres.
El año pasado, los partes de las trabajadoras representan el 54% del total, a pesar de que el cuadro de enfermedades profesionales no se ha actualizado desde hace años para incluir patologías relevantes para las mujeres y actividades altamente feminizadas.
La distribución por sectores de actividad muestra que los servicios son el sector que acumula la gran mayoría de los partes comunicados con un 57,2%, seguidos de la industria (32,1%) y la construcción (8,1%) y a gran distancia del sector agrario (2,6%).
Las ocupaciones que concentran un mayor número de partes son otro personal de limpieza (2.596), trabajadores de la madera, textil, confección, piel, cuero, calzado y otros operarios en oficios (2.380) y trabajadores de la industria de la alimentación, bebidas y tabaco (2.019).
La duración media de los partes cerrados como enfermedad profesional con baja venía incrementándose de manera progresiva desde hace décadas, pero en 2025 este fenómeno se ha intensificado. En 2024, la duración media de las bajas era de 112,3 días y ha pasado a 121,6 días en 2025, 9,3 días más que el año anterior y 34 días más que en 2019, el año previo a la pandemia.
Enorme subregistro
La Secretaría de Salud Laboral y Medioambiente de Comisiones Obreras (CCOO) denuncia el “enorme subregistro” de las enfermedades producidas por el trabajo sigue siendo una de las principales deficiencias del sistema preventivo español.
Las causas que explicarían esta baja notificación, y por lo tanto la invisibilidad de las enfermedades profesionales, en España son múltiples y van desde la dificultad de establecer el nexo de causalidad entre la enfermedad y las exposiciones laborales, en muchos casos por la falta de calidad de las evaluaciones de riesgos, hasta la desactualización del cuadro de enfermedades profesionales, tanto en patologías como en actividades laborales relacionadas.
También apuntan al papel de las Mutuas, las responsables de la comunicación de la enfermedad derivada del trabajo y de su aseguramiento, de modo que quien debe indemnizar a las personas afectadas es a la vez quien reconoce la existencia o no del origien laboral; y a la falta de desarrollo por parte de muchas comunidades autónomas de políticas públicas que favorezcan su afloramiento y eviten su derivación como enfermedad común a los servicios públicos de salud por parte de las Mutuas.
El sindicato recuerda que esa infra notificación de enfermedades profesionales perjudica no solo a la persona afectada, por pérdida de prestaciones, sino también a la plantilla de la empresa, al no identificarse las deficiencias en la evaluación de riesgos o en las medidas preventivas, además de al conjunto de la sociedad. Los gastos de la recuperación de las personas enfermas, que deberían asumirse por las Mutuas, se repercuten a unos servicios públicos de salud ya sobrecargados en la actualidad.
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Redacción de Noticias Obreras.



