La ecología integral gana peso en la Iglesia española y refuerza su dimensión pastoral y social

La ecología integral gana peso en la Iglesia española y refuerza su dimensión pastoral y social
El interés por la ecología integral sigue creciendo de manera sostenida en la Iglesia en España y comienza a traducirse en estructuras pastorales estables, coordinación interdiocesana y mayor capacidad de incidencia.

Así se constató en el II Encuentro Nacional de la Pastoral de Ecología Integral, celebrado el fin del semana del 13 de diciembre en Madrid, que reunió a responsables diocesanos, agentes pastorales y profesionales de la comunicación para reflexionar sobre los desafíos ecológicos desde una perspectiva evangélica, social y pastoral.

Uno de los datos más significativos puestos sobre la mesa fue el crecimiento del número de diócesis con delegaciones específicas de ecología integral, que en apenas unos meses ha pasado de poco más de veinte a 44 diócesis.

Un avance que refleja, más allá de la cifra, la consolidación progresiva de una pastoral que ya no se concibe como sectorial o marginal, sino transversal, capaz de dialogar con el conjunto de la vida eclesial y con los grandes retos sociales de nuestro tiempo.

Hacia un documento marco para la ecología integral en España

El encuentro tuvo un marcado carácter fundacional y estratégico. Sirvió para sentar las bases del futuro documento marco de la ecología integral, llamado a orientar el trabajo pastoral en los próximos años.

Entre las prioridades señaladas destacó la necesidad de profundizar en sus fundamentos teológicos, anclados en la Doctrina Social de la Iglesia y en el magisterio reciente, así como el trabajo en sinergia con otras áreas pastorales: salud, trabajo, turismo, catequesis, diálogo interreligioso o pastoral social, entre otras.

De manera muy práctica, se subrayó también el reto de llevar la ecología integral a las comunidades cristianas, ofreciendo criterios de discernimiento, ejemplos concretos y procesos que ayuden a traducir los principios en cambios reales de mentalidad, estilos de vida y compromiso social.

En este marco, se abordó igualmente la implicación en campañas de incidencia política, siempre desde una clave pastoral, evitando reduccionismos ideológicos y apostando por una presencia pública coherente y propositiva.

Una llamada ética ante un modelo insostenible

La sesión inaugural estuvo a cargo de Vicente Martín, obispo auxiliar de Madrid, quien situó con claridad el contexto de fondo: la insostenibilidad del actual modelo de sociedad.

En su intervención recordó un dato especialmente elocuente del último informe de Fundación FOESSA: “si toda la humanidad viviera como en España serían necesarios dos planetas y medio”. Una afirmación que, más allá de su impacto numérico, interpela directamente a la conciencia ética, social y cristiana.

Martín insistió en que la crisis ecológica no es solo una cuestión técnica o ambiental, sino profundamente moral y cultural, y subrayó la dimensión comunicativa del desafío. En este sentido, reclamó el papel clave de los medios de comunicación para concienciar desde la esperanza, evitando tanto el catastrofismo paralizante como la banalización del problema.

Comunicar la ecología integral: entre el negacionismo y la esperanza

Durante el encuentro se desarrolló una mesa redonda de periodistas, centrada en los retos de comunicar la ecología integral en un contexto marcado por la desinformación y el negacionismo climático.

Los participantes señalaron que este negacionismo no es ajeno al ámbito eclesial y que, en ocasiones, también se da entre personas creyentes, lo que obliga a un esfuerzo pedagógico y pastoral añadido.

Desde la experiencia profesional, se defendió la necesidad de un lenguaje cercano, humano y esperanzador, capaz de conectar la crisis ecológica con la vida cotidiana, el trabajo, la salud, la vivienda o la justicia social.

Comunicar la ecología integral no consiste solo en transmitir datos, sino en activar procesos de conversión personal y comunitaria que hagan posibles cambios reales en los estilos de vida.