Impacto y retos para Noticias Obreras

Impacto y retos para Noticias Obreras
El año que despedimos ha sido uno de los más intensos de la última década para Noticias Obreras.

La realidad social, laboral, eclesial y política no nos ha dado tregua, y hemos respondido con un ejercicio comunicativo de enorme amplitud: desde la revista mensual hasta una diversidad de coberturas informativas en el diario digital (noticiasobreras.es) que han marcado nuestra agenda y presencia pública.

En estos doce meses hemos acompañado procesos globales, eclesiales y sociales de una envergadura considerable que exigía presencia, criterio y discernimiento. Atendimos la cumbre del clima, COP30; narramos el encuentro de movimientos populares; dimos seguimiento al Jubileo; recogimos las reivindicaciones del 1º de Mayo, del 8 de marzo, de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente y del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo; informamos sobre los Cursos de Verano de la HOAC «Nuevas vulnerabilidades en el mundo del trabajo»; seguimos de cerca la 113ª Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT; el desarrollo del Sínodo sobre sinodalidad; y la campaña «Cuidar el trabajo, cuidar la vida», entre tantos otros temas.

A estas coberturas se sumó la muerte del papa Francisco, el cónclave y la elección del papa León XIV, una secuencia histórica que exigió presencia informativa y criterio. El inicio del nuevo pontificado –del que también hicimos una amplia crónica– y de la exhortación apostólica Dilexi te, que indica el horizonte de la Iglesia universal.

La revista impresa, piedra angular de nuestro proyecto desde hace décadas, ha convivido con una actualidad diaria que reclama tiempo, profesionalidad y una mirada honesta, capaz de nombrar lo que sucede sin plegarse a inercias ni polarizaciones. Informar desde las periferias del trabajo, desde la dignidad vulnerada, desde la esperanza organizada ha encontrado un espacio para hacerse oír.

Un impacto creciente en lo digital

En este escenario, noticiasobreras.es ha registrado un crecimiento notable, que llegan a nosotros para informarse con rigor, para encontrar claves que solo ofrece este medio de comunicación especializado. Este impacto, que se ha hecho evidente en momentos clave, confirma que existe un espacio comunicativo para un periodismo social, con perspectiva cristiana y profundamente anclado en la justicia del trabajo.

Hemos comprobado que cuando hacemos un esfuerzo extra por explicar lo complejo, por contextualizar los procesos eclesiales, o por acompañar procesos y luchas desde la cercanía, la respuesta de la comunidad lectora es inmediata. No somos un medio masivo, pero sí un medio significativo. Y eso, en un tiempo de ruido, tiene aún más valor.

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La fragilidad de la edición impresa

Sin embargo, este crecimiento digital contrasta con la realidad de la edición impresa. Vivimos un descenso paulatino de suscripciones, un «goteo» silencioso pero constante. En gran medida responde a una causa sencilla: la edad de muchas personas que han sostenido esta revista durante décadas. La fidelidad de esa generación ha sido, y sigue siendo, un pilar irrenunciable de nuestra identidad. Pero su relevo es lento y, en ocasiones, insuficiente.

La edición impresa sigue siendo necesaria para la formación militante: un espacio pausado y reflexivo que permite profundizar sin la prisa de la lectura inmediata del clic. Pero para sostenerla hacen falta complicidades nuevas.

Un compromiso renovado para 2026

Por eso, en 2026 queremos corresponder al apoyo recibido con un doble esfuerzo. En primer lugar, mantenemos los precios de las suscripciones: 60 euros para la edición impresa y 35 euros para la digital. Sabemos que no es un gesto menor, especialmente en un contexto de crecimiento del coste de la vida.

En segundo lugar, reafirmamos nuestro compromiso de seguir construyendo un relato comunicativo basado en hechos, en análisis y en nuestras agendas: el trabajo, el magisterio social de la Iglesia, el bien común, la justicia social, el cuidado de la vida y las periferias donde se juega la dignidad.

Cuidar, leer, compartir, sostener

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En una época en la que la comunicación se ha convertido en un campo de batalla cultural, apoyar a Noticias Obreras es una forma concreta de sostener un espacio de verdad, diálogo y esperanza.