Pese al aumento del paro, la Seguridad Social bate otro récord con 21,6 millones de afiliados en febrero

Aunque el paro registrado aumentó en febrero en 3.584 personas hasta los más 2,4 millones de personas en desempleo, la Seguridad Social gana 97.004 afiliados, alcanzando 21.670.636 cotizantes, su máximo histórico para este mes.
El ascenso del paro en ese mes ha sido el más pronunciado desde 2021, aunque se mantiene en su nivel más bajo para un mes de febrero en los últimos 18 años. El empeoramiento se debe principalmente a la incorporación de jóvenes sin empleo anterior, no a la destrucción de puestos de trabajo.
El paro registrado aumentó en 3.584 personas en febrero (+0,1%), convirtiéndose en el mayor ascenso en este mes desde 2021, según datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social.
Aun así, el número total de desempleados 2.442.646 personas se mantiene en su nivel más bajo para un mes de febrero en los últimos 18 años.
El incremento se concentró en el sector servicios y en el colectivo sin empleo anterior, integrado mayoritariamente por jóvenes que buscan su primer trabajo.
Solo este grupo sumó 6.263 desempleados más, mientras que los servicios añadieron 1.158 parados. En cambio, el paro descendió en construcción (-2.140), industria (-1.122) y agricultura (-575).
El paro subió especialmente entre los menores de 25 años, que registraron 8.516 desempleados más (+4,7%), aunque el total de jóvenes parados se mantiene en mínimos históricos para un febrero: 189.408 personas.
También aumentó el desempleo femenino, con 4.130 mujeres más, frente a un descenso del paro masculino de 546 hombres.
Durante febrero se firmaron 1.118.996 contratos, un 1,9% más interanual. De ellos, 494.001 fueron indefinidos, representando el 44,1% del total, una proporción superior a la de enero. Los temporales sumaron 624.995 contratos. En lo que va de año, se han suscrito 2,28 millones de contratos, un 1,3% menos que en el mismo periodo de 2025.
La Seguridad Social registró en febrero un aumento medio de 97.004 afiliados, lo que supone un avance del 0,4% respecto al mes anterior y sitúa el total de cotizantes en 21.670.636 personas, la cifra más alta alcanzada en un mes de febrero desde que existen registros.
Este crecimiento, impulsado especialmente por la educación y la hostelería, constituye el tercer mayor incremento en este mes desde 2007, pese a ser ligeramente inferior al registrado en 2023.
El dinamismo del empleo se reflejó con claridad en el Régimen General, que sumó 88.529 nuevos afiliados gracias, sobre todo, al fuerte impulso de la educación y la hostelería. La primera incorporó más de 30.000 personas, mientras que la hostelería añadió cerca de 23.000 trabajadores, reforzando así la creación de empleo en actividades que suelen mostrar un comportamiento estacionario en este periodo.
También la construcción contribuyó de manera significativa, con más de 17.000 nuevos ocupados, mientras que el comercio mayorista, las actividades sanitarias, el Sistema Especial Agrario y el del Hogar registraron retrocesos apreciables que moderaron el balance global. El Régimen de Autónomos, por su parte, mantuvo la tendencia ascendente al sumar 7.868 nuevos cotizantes, hasta alcanzar los 3,41 millones de trabajadores por cuenta propia.
El empleo avanzó en ambos sexos, aunque con un crecimiento ligeramente más intenso entre los hombres, que añadieron 51.022 trabajadores hasta situarse en 11,41 millones de ocupados. Las mujeres, no obstante, consolidaron su presencia en el mercado laboral con 45.983 afiliadas más, lo que elevó su número total a 10.257.248 y les permitió encadenar trece meses consecutivos por encima de la barrera de los diez millones.
El Ministerio destacó que el incremento femenino se ha extendido a todos los grupos de edad, con especial intensidad entre las menores de 30 años y las trabajadoras de mayor edad, lo que contribuye a reducir la brecha de género tanto en la ocupación como en las condiciones laborales. En paralelo, el número de afiliados extranjeros volvió a crecer con fuerza, al sumar 38.679 cotizantes adicionales y situarse en 3.076.837 trabajadores, una cifra cercana a su máximo histórico y representativa del 14,2% del total de la afiliación.
Los datos de febrero también reflejaron una mejora continuada en la estabilidad del empleo. Desde 2021, la Seguridad Social ha registrado más de 4,7 millones de afiliados adicionales con contrato indefinido, mientras que el número de trabajadores con contrato temporal se ha reducido en casi 1,9 millones.
Como resultado, la tasa de temporalidad se situó en el 11,5%, muy por debajo del 29,5% alcanzado en 2019. Esta reducción se ha visto acompañada por un aumento notable de los contratos indefinidos a tiempo completo y por el fortalecimiento del empleo entre los trabajadores de mayor edad, que presentan niveles de temporalidad históricamente bajos.
Reacciones sindicales
Para CCOO, esta evolución favorable apunta a un horizonte de estabilidad laboral que podría llevar incluso a superar el récord de 21,87 millones de personas afiliadas antes del verano. No obstante, advierte de que este avance solo se consolidará si se mantienen políticas que acompañen la transformación energética e industrial del país.
La organización sindical vincula directamente la solidez del empleo a la transición energética y a la reducción de la dependencia exterior, especialmente en un contexto internacional marcado por la escalada bélica en Oriente Medio.
El secretario confederal de Estudios y Discurso de CCOO, Carlos Gutiérrez ha señado el abaratamiento de la electricidad y el despliegue de nuevas capacidades industriales como palancas para seguir generando empleo de calidad”.
El sindicato concluye que alcanzar el pleno empleo no será posible sin una reducción decidida de las desigualdades entre hombres y mujeres. “Toca seguir avanzando en la igualdad de salarios y de carreras profesionales; no habrá pleno empleo real si este sigue siendo asimétrico para las mujeres”, ha remarcado Gutiérrez.
A pesar de la marcha del empleo, para la secretaria ejecutiva de UGT, Cristina Estévez, es necesario seguir “reforzando las políticas activas de empleo, elevar los salarios y aplicar de una vez por todas la reducción de la jornada laboral. Persiste un margen muy importante para seguir reduciendo el desempleo estructural, el de larga duración, ese que afecta a aquellas personas que llevan en las listas de desempleo durante un año o más y que impide su reinserción en el mercado laboral”. Igualmente ha defendido “la reducción de la jornada laboral sin pérdida de salario”; ” incrementos salariales generalizados para todas las bandas salariales.
Para el secretario general de USO, Joaquín Pérez, “cada vez más personas con empleo buscan otro. Bien porque no responde a su formación, al salario que esperan o porque, en general, las condiciones no son buenas. Pero también porque muchas de esas personas únicamente tienen un empleo a tiempo parcial y necesitan uno a tiempo completo u otro contrato parcial que complemente sus ingresos”.
El secretario general de USO lamenta la falta de iniciativas políticas orientadas a la calidad del empleo. “Seguimos sin escuchar al Congreso hablar de empleo, hablar de sectores productivos. Hemos sufrido para ver aprobado el SMI, no se espera la reducción de jornada… Son los problemas reales de la ciudadanía: trabajo estable y salario digno”.
USO también advierte del impacto que la escalada de violencia en Oriente Medio puede tener sobre la economía. “Tras el ataque a Irán ya sabemos lo que sigue a pie de calle: nuevas subidas de precios en carburantes, energía, producción industrial… y salarios perdiendo aún más valor”, alerta Pérez.

Redactor jefe de Noticias Obreras



